Está 30 kilómetros al norte de la villa de Uspallata. Es el centro de limpiezas espirituales, templos energéticos, rituales curativos, avistamiento de ovnis y arte al aire libre. Pero además es el paraíso para la pesca con mosca y las largas caminatas que te van a dejar renovado.

Algunos creen que es un centro energético más importante que El Tíbet. Otros aseguran que desde allí se conectan con el más allá, con seres espirituales, con ángeles, con energías del Cosmos y con el alma del inca. Y que allí nacerá el «hombre nuevo».

Artistas, astrólogos, chamanes, ufólogos y bohemios lo eligieron como residencia permanente, y muy pocos son los turistas que llegan hasta ese rincón al norte del pueblo de Uspallata.

San Alberto es, sin dudas, un centro de buena energía. Los escépticos, los que no buscan angelitos perdidos ni extraterrestres, también vuelven renovados si pasan uno o varios días en este valle verde, atravesado por uno de los arroyos más cristalinos y limpios que van quedando en la cordillera.

Llamado también Estancia San Alberto, este paraje está sobre ruta 149, la misma que lleva a la interminable llanura de tierra de Barreal, en San Juan, y al Observatorio Astronómico El Leoncito (CASLEO), donde el cielo muestra muchas más estrellas que en cualquier otro lugar del planeta.

Se puede visitar un solo día: basta con llegar a Uspallata y seguir 30 kilómetros al norte para encontrarse un paisaje más limpio y nítido que el de la villa que sirve de parada para ir a Chile.

O se puede visitar varios días: hay alojamientos rústicos, como cabañas o casas rurales que ofrecen habitaciones, y se puede seguir viaje hacia Barreal y el Observatorio Astronómico, en San Juan, o emprender el regreso por la ruta 52 hacia Villavicencio, por el famoso camino de las 365 curvas en Paramillos.

Chamanes, templos y largas caminatas

En San Alberto el famoso chamán Emilio, que supo tener centenar de seguidores, hacía sus ceremonias, puntualmente al pie del cerro Tunduqueral. En San Alberto está el llamado Templo de la Diosa, donde se hacen retiros de sanación espiritual y entrenamientos para «sanadores luminosos», la comunidad OM shanti, los místicos, los astrólogos los que decidieron soltar y vivir en la naturaleza.

«Aquí nacerá el Hombre Nuevo, hay un templo subterráneo de Isis, y muchísimas personas y grupos esotéricos y del pensamiento de la Nueva Era tienen asentamientos o pequeños terrenos en la zona», aseguró alguna vez la famosa astróloga Alicia Contursi.

«La Kundalini de la Tierra, después de 13.000 años de haberse asentado justamente en el cordón del Himalaya, se ha desplazado y está aquí. Son varios los que han ubicado a la magna energía serpenteante de Gaia en América del Sur, en los Andes en estas latitudes», contó en el blog Uspallata Alternativo.

Quienes no saben de astrología ni buscan seres del más allá, igual vuelven renovados. Se pueden caminar kilómetros y kilómetros por la montaña, darse un baño en el arroyo o pescar –siempre en temporada y pidiendo autorización-.

Para rematar, se puede visitar el Parque de las Artes Marañón, un museo de esculturas monumentales a cielo abierto fundado por los artistas Fausto y Yamila Marañón, que eligieron este lugar único en la tierra para quedarse.

Datos útiles

Cómo llegar: por Ruta 7 hasta la villa de Uspallata. De allí se debe tomar ruta 52 hacia el Norte.

Altura 2,039 metros sobre el nivel del mar.

Lugares cercanos: Villa de Uspallata, Bóvedas de Uspallata, Barreal , Tamberías y Canlingasta (San Juan), Villavicencio, Pampa del Leoncito.

Clima: frío, con mínimas absolutas que pueden llegar a superar, en invierno, los -17 °C. La época ideal para ir es desde noviembre a marzo.