El director propone un recorrido por la desesperación de una mujer que lidia con el dolor de una ruptura.

    La voz humana es la última obra de Pedro Almodóvar. Se trata de un corto de 30 minutos de duración basado de manera libre en una obra de teatro escrita en la década del 30’ por el francés Jean Cocteau, la cual en 1958 fue adaptada para ser interpretada en una ópera en un solo acto.

    En esta nueva pieza audiovisual el director cierra un círculo con Cocteau que inició de manera explícita en La ley del deseo (1987). En aquel largometraje abordó por primera vez el mismo texto del dramaturgo en una secuencia con Carmen Maura, y que continuó de manera implícita en Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), donde también se inspiró en este relato de Cocteau.

    Y, además, cuenta con varios factores que la hacen especial. Por un lado, se trata de su primer trabajo en inglés y para ello ha contado con la brillante actriz Tilda Swinton. Por otro, ha tenido pocos días para su rodaje, nueve exactamente, y lo ha hecho en plena cuarentena del año pasado.

    La trama se centra en una mujer que tiene una conversación telefónica con su ex pareja, a quién está esperando para que se lleve sus pertenencias. Sentimientos tan profundos como la ruptura amorosa, la soledad y la desesperación son clave en esta historia. El sello almodovariano está presente de principio a fin, no sólo en la temática, sino también en la estética.

    Con una puesta en escena teatral, barroca y muy poderosa, La voz humana transcurre prácticamente en una única locación. El director decide explorar la nave en que suceden los hechos en paralelo al progresivo desborde emocional de la protagonista. Con movimientos de cámara elegantes, Swinton se va moviendo dentro y fuera del decorado en un ejercicio de meta cine totalmente inmersivo para el espectador.

    La conjunción de la música de Alberto Iglesias y la fotografía de José Luis Alcaine exaltan el relato y lo potencian de manera vigorosa.

    Si bien el personaje principal no es el único presente en la pantalla, los demás funcionan como accesorios. La única excepción a esto podría ser la nave en la que vive. La actuación y la presencia de Swinton llenan la película completamente con una interpretación brillante.

    La pieza es concisa y roza la perfección; no le sobra ni le falta nada, pero nos queda la expectativa de que la actriz inglesa y el director español vuelvan a trabajar juntos. Quisiéramos ver más de esta dupla fantástica.

    *La voz humana todavía no se estrena en las salas comerciales de Argentina pero se puede ver en plataformas alterntivas como PanteraCine