El espacio de cocina y vinos de Chacras de Coria cuenta con una carta de sabores para vivir noches mágicas. Los domingos, la opción es también compartir, aunque al mediodía.

La chef salteña Verónica Ávila y el sommelier alemán Manuel Frank integran la fórmula de Wingka, el restaurante que los une como apasionados de lo que hacen y como pareja que son. Desde julio de 2019 el espacio de cocina y vinos los representa por su calidez, elegancia y la intención dirigida para que quien llegue, se sienta un poco como en casa. Compartir momentos alrededor de la mesa es entonces la meta de este rincón que sobresale por sus recetas con acento rústico y andino, con influencia de otras partes del mundo y el realce de cada producto autóctono.

Por eso durante nuestra última visita, el ejercicio fue ahondar en el menú y seleccionar tres platos imperdibles para disfrutar de Wingka una noche de verano:

Lomo en reducción al Malbec con vegetales asados y papas andinas. Según nos explica Verónica, la idea es mostrar el sabor de la carne en la esencia del vino, por eso se lo reduce durante muchas horas en la potencia de un varietal salteño. Los papines le otorgan a este armado el gusto especial de la tierra norteña. Un clásico con onda al que le queda de lujo un Malbec con buen cuerpo o un Cabernet Sauvignon.

Salmón rosado en salsa de vodka y pomelo, con risotto de quinoa. Inspirado en el típico estilo francés de cocinar un pescado, el resultado es un plato acaramelado y agridulce con un acompañamiento ancestral como es la quinoa. Un juego perfecto entre lo moderno y lo autóctono. «Con el salmón me gusta romper un poco la estructura del maridaje y combinarlo con un Pinot Noir; me gustan mucho los de la Patagonia porque son muy suaves», recomienda el sommelier.

Sorrentinos negros de salmón en crema de hierbas. Al ser de elaboración casera y con recetas tradicionales, las pastas de Wingka tienen la memoria de las comidas de otros tiempos. El relleno de salmón, la salsa aromática que acompaña y el dejo de calamar que tiñe cada bocado lo vuelve un plato para celebrar con los sentidos. El maridaje sugerido es un vino blanco: «un Torrontés o un Sauvignon Blanc joven van muy bien», apunta Manuel.

Los domingos al mediodía la carta es la misma que el resto de la semana y en cuanto al menú de niños, el sabor de lo casero atraviesa cada preparación. Al aire libre, las mesas se abren a la frescura de Chacras y en el interior está la posibilidad del refugio. Para quienes se quedaron con ganas de saber más sobre las entradas y los principales, los langostinos en tempura, las empanadas salteñas o los tamales de cerdo son apenas otras de las posibilidades vigentes.

Wingka abre de miércoles a sábados desde las 20 hs. y los domingos sólo al mediodía, a partir de las 12.30 hs. En Darragueira 558, Chacras de Coria. Para más información, seguir las novedades en las redes o llamar al 261-7017055.