El reconocido restorán del Hotel Cervantes ofrece una refinada variedad de platos elaborados en el momento para satisfacer hasta los paladares más exigentes

A comienzos del siglo XX, la llegada de los inmigrantes a nuestro país trajo con ellos la esperanza de una mejor calidad vida y las ganas de trabajar para así lograrlo. En uno de los barcos españoles arribó a Mendoza Pablo Bustos, quien en marzo de 1946 abrió las puertas de uno de los primeros hoteles del microcentro: Hotel Cervantes.

El alojamiento tradicional que hoy, 70 años después de su apertura, mantiene intactos sus fundamentos y continúa animándose con el pensamiento de Jorge Juan Iriart, el administrador y mano derecha de Bustos que luego se convirtió en su yerno y padre de sus nietos.

Con trabajo y personalidad, Don Jorge mantuvo intacto el hotel y el restaurante Sancho que en la actualidad es conducido por María Nidia Bustos de Iriart y sus hijos Pedro y Juan Pablo Iriart.

«Recuerdo que mi padre decidió cerrar el emprendimiento por un tiempo y que la gente se vio perdida porque no sabía dónde ir a comer; en aquel momento no existían tantos comedores. Entonces decidimos reabrirlo y desde allí toda la familia tomó el desafío de continuar con el legado», apuntó la mujer que desde los ocho años crece a la par del hotel y restorán.

Sancho ya es un clásico entre los mendocinos por la calidad de su propuesta gastronómica que persigue la satisfacción de los paladares más exigentes, y también por su excelente atención. «Para mí es muy importante dialogar y es un placer estar con la gente. Yo tengo la escuela de mi marido del trabajo, del observar, del estar cerca del cliente y de los empleados para conversar con ellos», sumó María Nidia.

El restaurante, de cocina moderna y mediterránea, ofrece una refinada variedad de platos y la Sugerencia del Chef que propone exquisiteces elaboradas en el momento. «Nuestros platos son genuinos y abundantes. Desde las milanesas y hasta las pastas son elaboradas en nuestra cocina, las carnes son marcadas en el momento y utilizamos insumos de primera calidad que nosotros mismos vamos a comprar», apuntó la dueña del edificio que posee un bello jardín que hace las veces de pulmón verde en medio de la Ciudad.

En la carta se puede optar por entradas, sopas, ensaladas, tortillas, legumbres y verduras, pastas, omelettes y revueltos, pollo, pescados, carnes, postres y/o alguna opción de la cafetería o bar.

Las noches de jueves, viernes y sábado y los mediodía de los domingo, Sancho prepara las churrasqueras, prende el fuego y sirve una exquisita parrillada completa. En días patrios se cocina locro y mondongo y también se elaboran opciones para vegetarianos y celíacos.

En el lugar se dispone también de menús realizados a la medida de cada ocasión como pueden ser comidas de negocios, de grupos o celebración de alguna fecha especial. Estos servicios agregados se presupuestan a requerimiento y según las necesidades del cliente.

«Tenemos mucha clientela de Mendoza que viene desde hace 40 o 50 años…, entre ellos profesionales, políticos, empresarios, bancarios, familias. Nuestro restaurante está abierto para todos. Buscamos que sea un lugar cálido, amigable, que la gente se sienta como en su casa. Mi idea es que el cliente se vaya conforme».

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