Si sos de los que esperan lo dulce y te saltearías el principal, te proponemos cinco restaurantes en los que te podes sentar a comer solo postres. ¡Sumalos a tu lista de preferidos!

Los más golosos siempre encuentran un buen momento para consentir su paladar, ya sea de día o de noche. Tartas, helados, dulces artesanales, el clásico flan en todas sus versiones, no importa cuál sea la presentación del postre que elijas, te dejamos en esta nota una lista de lugares que vas a sumar a tus preferidos para ir a comer algo dulce a cualquier hora. Todos preparados por manos expertas.

Caléndula: Postres de estación

La carta de este restaurante está pensada para disfrutar cada ingrediente que la madre naturaleza nos brinda. Su lema es «rico, naturalmente»; por esto cada postre es pensado según las frutas de estación. Trifle de chocolate con dulce de leche y frutos rojos, degustación de quesos y dulces artesanales (mermelada artesanal de mandarina, con azafrán y pétalos de flores), flan con dulce de leche y panqueque de quinoa, o mermelada de frutos rojos y helado, son los que te pueden tentar en este restó. «Pueden venir a disfrutar nuestros postres a cualquier hora, inclusive en las noches. Son ricos, saludables y se pueden acompañar con jugos y licuados naturales, sin agregados y sin azúcar artificial» nos cuenta su dueña Lucía Pannocchia. Una buena noticia para los celíacos es que tienen opciones sin TACC. Se pueden pedir tanto al mediodía, media tarde o noche.

Chachingo: Preparaciones con Gin y otros ingredientes curiosos

Nuestro elegido de «la Arístides» es Chachingo. Un restaurante con onda que no deja de sorprender a sus comensales con la mixtura de sabores. Pero esta vez vamos por lo más dulce, los postres. La «estrella» del lugar es el cheesecake de naranja, bañado en chocolate, «en el centro se pueden encontrar una naranja a vivo, maceradas en un almíbar  de jengibre y cardamomo», agrega el chef ejecutivo Diego Tapia, quien crea estas delicias en conjunto con la pastelera del lugar Katherina Escobedo. También se pueden encontrar clásicos reversionados como un alfajor de queso y dulce, flan de chocolate con leche condensada, y duraznos a la chapa con crema helada de mascarpone y polvo de brownie (un dato curioso y quizá para algunos novedoso es que lo preparan con Gin). La carta de postre es la misma de día y de noche.

Bute: Fusión de sabores

Crema inglesa, volcán de chocolate (¡el más pedido!) acompañado con helado de mascarpone y frutos rojos, el tradicional flan casero con dulce de leche y crema batida, trifle (suave crema de dulce de leche y baileys) y húmedo de chocolate con salsa de frutos rojos son los postres de Bute. Un clásico en plena city mendocina. El lugar perfecto para pasar a darse un gustito. La cocina está abierta de 8 de la mañana a 00 en el local de Bute Plaza y de 8:30 a 01 am en Bute Palmarés.

Tea & Company: Pastelería hecha en casa

Un espacio creado para disfrutar de un momento de armonía y placer en donde se puede disfrutar de una gran cantidad de opciones dulces. Silvina Fortuny, dueña del lugar, nos cuenta «la estrella de la casa es la pastelería ya que es propia y artesanal, hecha por nuestras maestras pasteleras, sin conservantes ni premezclas. Se destacan los waffles con helado, frutos, secos, frutas de estación, salsa de chocolate y el tan de moda Nutella -utilizado para darle el mejor sabor -. También hay cheesecake, la carrot cake (muy pedida por todos, hombres y mujeres) y muchos más. Todos los productos con sabores equilibrados.» Los postres son los mismos para los cuatro locales que posee la marca. Si querés ver cada uno de ellos en su web está la carta completa.

Pan & Oliva: Frescura en sus ingredientes

Ubicado en Bodega Santa Julia, Pan & Oliva nos deleita con sabores frescos. La mayoría de los ingredientes que habitan en sus postres son cosechados de su huerta. El chef ejecutivo Matías Aldasoro junto a la encargada de turismo Julia Zuccardi son quienes planifican en conjunto qué van a ofrecer. «El diferencial y original que tenemos es el vermut P&O , se trata de un trío de sorbetes que lleva vermut rojo, pomelo, naranja, gajos de cítricos, acompañado de crumble de oliva y sal». La carta, así como los ingredientes, van cambiando según la estación del año. Otro gran diferencial en sus exquisiteces es que en cada uno de ellos está presente el aceite de oliva de la casa. Cuatro son en total los que ofrecen, vermut P&O, mousse fría de dulce de leche con frutos secos y pan brioche, yogurt natural con ensalada de frutas, acompañado de biscuit de remolacha y «carlota», vainillas caseras embebidas en Malbec, cremoso de chocolate amargo, praliné de pistachos y frambuesa. El restaurante abre de martes a domingos de 9 a 18 horas (siempre con reserva previa). En su página web encontrás todos los datos para llegar.