Un sábado y domingo especial espera a quienes decidan agasajar a sus familiares en Casa Vigil Chachingo. Viñedos, bodega y obras de arte son parte del espacio. Su cocina regional es otra manera de conocer esta historia dispuesta de belleza y poder natural.

    Placeres, etiquetas deliciosas y gastronomía de altísimo nivel. Si algo distingue a Casa El Enemigo Vigil es eso. También la magia que rodea al espacio envuelto de jardines, piedras, viñedos, cultura vitivinícola y un cielo que exhibe los colores de su magia a cada hora. La propuesta está además centrada en el servicio, así como en las artes visuales, con expresiones de creadores mendocinos y su alma desplegada en pinturas y esculturas a lo largo de galerías, pasillos, rincones y subsuelos. Inspirado en la Divina Comedia, este paraje premiado de Chachingo es el que alguna vez soñó el enólogo Alejandro Vigil y por el que han pasado tantísimos turistas y personalidades del vino y la cultura.

    El sábado 20 y domingo 21 de junio, en que se celebra el Día del Padre y luego de tres meses de cuarentena, el sofisticado restaurante con cuatro salones reabre sus puertas al público con reserva previa. Con un Menú Especial, Casa Vigil apuesta esta vez por dos alternativas: una comida de cuatro pasos -recepción, entrada, principal y postre con maridaje incluido- o bien una de ocho, para paladares que deseen vivir una experiencia más prolongada.  Para los niños está la opción del menú infantil.

    Sobresalen, a lo largo de la experiencia, vinos El Enemigo como el Semillón, Syrah Viognier, Chardonnay, Malbec o Gran Enemigo Gualtallary. Los platos, de principio a fin, también deslumbran los sentidos: el ojo de bife a punto con salsa casera de mostaza, coles salteados y verdes frescos es uno de los principales posibles. En su versión vegetariana son ñoquis rellenos con queso, pimentón ahumado y crema de hongos callampa.

    Hay mollejas crocantes con mermeladas de ajíes y papas alimonadas o una receta de hojas verdes, mandarinas a vivo, praliné de zapallo y girasol con coulis (jugo) de frutos rojos. Para las pequeñas y los chiquitos hay hamburguesa o milanesa con papas fritas y spaghettis con salsa. Bebida y postre, incluidos. Y hablando de la parte dulce, un cremoso de chocolate con salsa de frutos del bosque y laja de chocolate.

    Federico Petit y Santiago Maestre son los encargados de la cocina de la bodega, que prepara novedades para el público mendocino. Por ahora todo funciona con las medidas de seguridad necesarias para cuidar a cada persona que llega o trabaja allí.

    Una visita que genera recuerdos.

    Casa El Enemigo queda en Videla Aranda 7008, Maipú. Reservas: 261 341-1729 o 261 215-5519.