Coctelería de autor y finger food te esperan en esta renovada Ritual Room de Chacras de Coria para disfrutar de jueves a sábados.

Están las velas, los biombos y las cortinas. El silencio que entrar en clima produce, las fuentes que bailan con el agua, los Budas, una barra luminosa y pequeños objetos distribuidos por el espacio que invitan a repensarse en otro lugar. La habitación ritual y renovada de Krabï Bar propone pasar las noches de invierno entre una selección musical de Dj´s locales, coctelería internacional y una propuesta gastronómica con aires tailandeses para comer con las manos. Ubicado en el casco histórico de Chacras de Coria, entre el café Viamonte y la Iglesia, este sitio abierto todo el año apuesta por renovarse, y en invierno el horario de apertura es de jueves a sábados de 20 a 02  hs.

Los ingredientes de la cultura tailandesa dejan su presencia en tragos de autor y recetas inspiradas en el país asiático con una original fusión de aromas y sabores criollos. Bajo un nuevo concepto de Ritual Room, el ambiente intimista y el estilo oriental alcanzan cada detalle y el bar se adapta de forma ideal y con una capacidad de cuarenta personas sentadas, a celebraciones empresariales, encuentros de amigos y reuniones de turistas. «Los eventos son personalizados y de acuerdo a la cantidad de invitados se divide el espacio y hasta se puede replantear el ingreso para aumentar el misterio desde el exterior», comparten sus dueños. 

Crear un momento ritual es el objetivo de quienes hacen Krabï cada noche y convocan a vivir una experiencia distinta y memorable. El vino, sello indiscutible de Mendoza, integra la carta con diez etiquetas divididas en tres segmentos de precios. Y si hablamos de sugerencias, por qué no degustar los platos y tragos que llevan la impronta de la casa, como empanadas, rollitos, pinchos y croquetas. Hay cocktails con cervezas y sin alcohol, mojitos, recetas con gin, sour, juleps, ahumados, aperitivos y clásicos con un toque personal.

 

Reservas por mensaje privado en https://www.facebook.com/Krabi.Bar/

Fotos: Pau Paturzo