Con el lema de revivir almuerzos y cenas familiares de antaño que terminaban en una extensa sobremesa, el restaurante invita a disfrutar de una experiencia de sabores y de confort

Cuando el mundo parece hacernos correr para todo, en la calle Arístides hay un lugar cálido que nos frena y que nos hace bajar de ese caballo llamado «reloj» para relajarnos y disfrutar de una exquisita comida.

El Repasador tiene magia y es que desde su personal, ambientación y hasta los platos, te hacen sentir en casa. Al entrar al lugar, las servilletas de tela, el menú en carpetas escolares de tres ganchos y las ventanas que lo decoran, hacen que se vengan a la memoria (y al corazón) aquellas comidas en la casa de los abuelos que terminaban en sobremesas largas y distendidas.

El restaurante ubicado al 443 de la Arístides Villanueva es un emprendimiento familiar que logra combinar en un plato sabores de la antigua comida casera con toques o presentaciones modernos que los reivindican.

«Nosotros somos muy familieros y más allá de nuestras actividades individuales, que nada tienen que ver con lo gastronómico, decidimos encarar el proyecto. El saldo es más que positivo; nos complementamos, respetamos y todos deseamos recuperar esos momentos de polémicas, anécdotas y comodidad que se han perdido un poco», comentó Ariel, uno de los pilares de El Repasador.

Al momento de ordenar un plato, los comensales se topan con muchas opciones, una más rica que la otra. Si quieren empezar con una entrada, la carta propone empanadas, brusquetas, papas fritas con queso cheddar, rabas y bastones de mozzarella, entre otros. Si la persona es más de las ensaladas, se puede ordenar alguna de las cinco variedades como la césar, mar y tierra o mix de la casa; si prefiere pizzas, también hay; y si el invitado es amante de lo tradicional, puede optar por milanesas o hamburguesas.

Ahora, con sólo leer la sección de pastas y arroces y la de carnes y pescados se hace agua la boca. En ellas se encuentran exquisitas combinaciones, con técnicas y aromas caseros y porciones abundantes.

Párrafo aparte merecen los postres. Panqueques con dulce de leche, copa de frutillas con helado y crema, chocotorta, helado, flan bien casero, brownie y crumble de manzanas son las delicias que hacen brillar los ojitos de los comensales.

Vale resaltar que la carta de El Repasador presenta opciones para vegetarianos y celíacos, los alimentos aptos para cada grupo están identificados con el símbolo correspondiente.

Promos especiales

El Repasador tiene las puertas abiertas para todo aquel que esté de paso a la hora del almuerzo, que quiera tomarse un recreo a mitad de la tarde y/o que al terminar su jornada desee relajarse con un rico menú, coctel o cerveza.

Es por ello que lanzó el menú ejecutivo, tanto para almuerzos como para cenas, que incluye plato principal (diez opciones para escoger), bebida (copa de vino o agua con limón, menta y jengibre) y postre (panqueque con dulce de leche o flan casero con dulce o crema). Su valor es de $ 160. Hay una variante más económica, de $ 145, que respeta el modelo anterior y sólo cambia a tres, las opciones del primer plato a ordenar.

Además, el restaurante ha lanzado una cuponera de beneficios con la que podés obtener importantes descuentos (como el 25% en ñoquis de la nona) y tentadores 2×1 en tragos toda la noche y en menúes, por ejemplo, el que incluye una porción de papas rústicas más una birra de medio litro.

Todo aquel que quiera conseguir su cuponera individual, debe arrimarse al local, de 12 a 13 y solicitarla.

El Repasador abre sus puertas de martes a domingo, de 12 a 16 y de 19 a 01. Para reservas o más data, llamar al 0261- 336-5603 o escribir a su Facebook.

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