Son versátiles y sencillos de cocinar. Para quien gusta de ellos, salteados, en sopas o salsas son siempre bienvenidos. También como guarnición e inclusive como plato principal. Más allá de los champiñones y portobellos -los más conocidos-, te invitamos a incorporar otros, con una receta incluida.

    Dónde conseguir hongos? ¿Cómo utilizarlos? ¿Cuáles son comestibles? Presentes en la alimentación humana desde la antigüedad, son cientos de miles los tipos existentes, que de acuerdo a su origen se clasifican en silvestres o de cultivo. Pero seguro que cuando buscamos traerlos al interior de nuestra cocina, surge más de un interrogante. Dos mendocinos que conocen las variedades revelan cómo usarlos y dónde comprarlos.

    Versátiles, sabrosos y sencillos de incorporar, son famosísimos algunos platos que los tienen como ingrediente principal, como los champiñones al ajillo en España o el irresistible risotto italiano. Asimismo, la tendencia a integrarlos a las comidas es un hecho para quienes buscan sabor y beneficios nutricionales, al ser fuente de proteínas, vitaminas, minerales y fibras.

    Si hablamos de hongos frescos, la recomendación es refrigerarlos enteros en una bolsa de papel madera para que conserven sus propiedades. Al momento de utilizarlos, mejor lavarlos con agua fría, ya que remojarlos los lleva a absorber mucho líquido. Los hongos secos, en cambio, deben enjuagarse y ser remojados en agua tibia durante media hora. Pasado ese tiempo estarán listos como ingrediente para tu plato.

    Hongos en Mendoza

    Consultamos a Valentín Suárez Duek, dueño de Mística Natural, y al chef Andrés Fozzatti (Finca Decero), para sumarle ideas a nuestros platos diarios.

    «El hongo de pino es muy rico y se da en Mendoza, sobre todo en Cacheuta. Los que vendemos en Mística son comprados a una mujer que los cosecha por la zona y están buenísimos. También de ahí conseguimos los boletus, un poco más fuertes que los de pino», explica Valentín, sobre algunas de las variedades disponibles en su tienda.

    «Además tenemos gírgolas y hongos shiitake, que son espectaculares, muy medicinales y nutritivos. Son de la marca Prama, de Néstor Palmetti en Córdoba. Tienen un gran aporte de hierro y otros minerales», agrega. Sobre sus preferencias para incluirlos en la dieta, sugiere los salteados con cebolla y ajo, exquisitos para incorporar en picadillos, tartas, salsas y empanadas.

    Por su parte, cuando el chef Andrés Fozzatti persigue una receta con hongos secos se inclina por los de pino, que consigue en el Mercado Central. Y si lo que busca son portobellos frescos, se dirige a la Feria de Guaymallén. Entre sus preparaciones favoritas está la sopa de hongos, con pino y portobello que comparte con Inmendoza. También la tarta de hongos y cebollas caramelizadas con queso brie o unos portobello a la plancha rellenos con provolone y tomates secos.

    Receta para tomar nota: Sopa de hongos de pino y portobello

    Ingredientes:

    1 cebolla grande cortada en cubos chicos / 200 grs. de portobello en láminas /50 grs. de hongos de pino (previamente hidratos con vino blanco) /40 cc. de vino blanco / 1 diente de ajo picado / 300 cc. de caldo de verduras/ 50 cc. de crema de leche / 30 grs. de manteca.

    En una olla saltear la cebolla con el ajo, con un poco de aceite de oliva y manteca. Cocinar hasta que esté dorada. Luego agregar las dos variedades de hongos, agregar el vino blanco y cocinar por 3 minutos hasta que se evapore el alcohol. Añadir el caldo de verduras y cocinar por 20 minutos con tapa. Salpimentar y agregar la crema de leche. Por último mixear la preparación y servir. Se pueden acompañar con unos croutons de focaccia, en pan blanco o negro.

    Atención algunos hongos son venenosos

    Un dato importante es que no todos los hongos son comestibles, por eso antes de levantar un hongo silvestre deberás informarte si es apto para consumo. Muchos son venenosos.

    Uno de los aspectos más característicos de los hongos son sus escamas. Las especies comestibles tienen unas escamas particulares que los identifican como tales y los diferencian de los tóxicos, que no tienen estas escamas.

    Además, todos los comestibles son basidiomicetos, es decir que pertenecen a una familia que se reproduce a partir de sus esporas, localizadas en las escamas mencionadas. Este dato puede ser útil al momento de distinguir un hongo apto de uno no apto para consumo humano, dado que es frecuente que los primeros crezcan muy juntos, algo que no siempre sucede con los hongos venenosos.