En cocinas familiares, sencillas y de montaña, con productos que subrayan la gastronomía regional, buscamos algunos espacios donde comer va de la mano de un paisaje soñado.

La belleza natural y las actividades turísticas y culturales que tienen lugar en Potrerillos, a 63 kilómetros de la Ciudad de Mendoza, son una tentación cada vez que el tiempo y las ganas acompañan. En otoño, cuando muchos de los paradores de montaña cierran sus puertas hasta la próxima temporada (una excepción recomendada es El Origen de i, con platos caseros y ciclos de música que no se detienen), los restaurantes son una parada obligada para quienes buscan una vuelta de sabor.

Lo mejor, en todos los casos, es largarse a conocerlos y vivir una experiencia propia. En esta nota, algunas sugerencias para disfrutar de la gastronomía en los días venideros en sitios que son atendidos por sus dueños.

Aires de Fuego. El restaurante del chef Ignacio Molina es un encanto para los sentidos. Ubicado en El Carmelo Mountain Lodge, abre viernes, sábado, domingo y feriados de 12 a 16 hs. La comida es abundante, muchos platos son realizados a las brasas y se valora el producto mendocino. El menú incluye entrada, principal y postre con opciones libres de carne rojas para Semana Santa y sabores para los más chiquitos. Hay vinos, cervezas artesanales, jugos naturales y gaseosas. Un valor adicional de este sitio es que cuenta con su propia huerta y las bondades de la tierra son incorporadas a las preparaciones. En Av. Los Cóndores 9780. Más info al 261 3352583.

Tomillo. Cálido, simple y con el sabor de lo hecho en casa, en este restaurante familiar -donde además viven sus emprendedores-, las comidas regionales realzan la esencia de la propuesta. En época de choclos, la humita es el plato estrella, aunque para los carnívoros pueda ser el chivo en su versión a la olla o como relleno de los sorrentinos, así como los distintos cortes de carne que se exhiben en la carta. Eso sí, si bien hay muchas opciones, absténganse quienes busquen parrillada, lomitos o pizzas.

En Semana Santa las recetas están acentuadas en los pescados, la paella y las pastas, que cuando la salsa lo amerita, llevan hongos de pino de la zona. Ni gourmet ni glamoroso, dicen sus dueños, rico y acogedor. Tomillo cuenta con 40 cubiertos en el interior y si hay buen clima, algunas mesas se suman al aire libre.

Abre lunes, jueves, viernes, sábado y domingo, de 12.30 a 15.30 hs. Con reserva de grupos, viernes y sábado por la noche. En Semana Santa hay almuerzos y cenas, aunque no meriendas. Queda en Los Cóndores Av s/n, El Salto. Para más información, llamar al: 2624 483072.

Mosqueta. Cuenta con salón, carpa y un amplio jardín con vista al Cordón del Plata, para disfrutar del paisaje y comer al aire libre si la temperatura es agradable. Si bien la carta no es tan amplia, tiene de todo un poco para garantizar una cocina de productos frescos y buena calidad. Hay un sector de parrilla con diferentes cortes de carne, pastas caseras y empanadas, entre otras alternativas.

Mosqueta, al igual que los sitios mencionados, es un emprendimiento familiar de habitantes de la localidad y abre sus puertas sábado, domingo y feriados de 11 a 23 hs., con opciones para todo el día. Hay tardes de té, preparaciones dulces y saladas, calientes y frías, para acompañar la salida.

«En Semana Santa trabajaremos nuestra carta de siempre y habrá empanadas de vigilia así como fideos con salsa de frutos de mar como plato principal. Tenemos además, cervezas artesanales», comparte uno de sus responsables del lugar de Av. Los Cóndores (esquina Av. del Sol). Reservas al 2616636749.

El Cacharro. En un antiguo taller de alfarería, que conserva su huella de pasado y oficio, funciona este restó familiar con una mirada artística. El reciclado de materiales es parte del escenario, que exhibe piedra y madera, y preserva el horno de donde antes salían, cocidos, los hermosos cacharros. «Rescatamos la visión del arte para el lugar y la comida: cada plato es único y tiene personalidad. Nuestra recomendación es el chivito, que lo hacemos en el horno a leña con especias y lo terminamos a la parrilla con limón y pimienta; viene con guarnición de verduras asadas. Hay cortes de parrilla de primera calidad, y el punto es a gusto del cliente», comenta Marcelo.

En Semana Santa hay pastas caseras y dos variedades de pescados: truchas salmonadas al limón con especias y cortes de merluza a la romana, además de cinco tipos de empanadas de vigilia y humita en chala.

Está ubicado en Los Cóndores 1113. Abre todos los días de 11 a 16 y en Semana Santa, también de 19 a 23. Reservas al 261 2066268 y 261 6409141.

Hansel y Gretel. Su especialidad son los desayunos y meriendas (ni almuerzos ni cenas). En una casita de madera con amplios ventanales al Cordón del Plata y atendido por sus dueños, Hugo y Eli, este sitio invita a vivir un momento de magia, calma, naturaleza y chocolate con churros o café con repostería casera, como tortas, waffles o huevos de pascua artesanales. Hay sector para niños y muchas cosas bonitas para ver y para comprar.

«Disponible de 9 a 12 y de 16 a 20 hs., la idea es abrir y cerrar el salón para que al llegar los visitantes, se encuentren con el aroma de las medialunas recién horneadas, del chocolate caliente, del café recién molido. También tenemos un espacio de productos regionales, y las tazas que usamos fueron hechas por artesanos de la zona», resalta Hugo.

Hansel y Gretel abre de jueves a domingo en Semana Santa y hasta que llegue el verano, los días sábado, domingo y feriados. Tiene calefacción a leña y tomar la merienda al lado de la salamandra, no tiene precio.

En Av. del Sol S/N, Piedras Blancas. Consultas al 261 4674192.

 

Los Negritos. Este bodegón de montaña ofrece comidas regionales elaboradas por sus dueños. Carne a la masa, bondiola de cerdo, pescados, pastas y preparaciones a las brasas son algunas de las especialidades de la casa, que cambia su carta de acuerdo a la estacionalidad de los productos. Queda en Los Olmos S/N, Las Vegas. Para más información comunicarse al 2624 481127.

La Escondida. En un ambiente también familiar, los aromas de la comida hecha con amor están a la orden del día. Se puede comenzar por una picada de fiambres y seguir con las carnes de la carta, con algunas recetas vegetarianas, porque en La Escondida la propuesta es un menú de tres pasos que incluye entrada, principal y postre (la bebida es aparte). Empanadas de vigilia y filet de merluza, esperan a los visitantes que lleguen en Semana Santa. El espacio abre todos los días al mediodía y queda en Arroyo Picheuta, Manzana K – Casa 4. Informes y reservas: 261 4160246.