El restó y café prepara su cocina para un invierno confortable con una carta que si bien sigue los lineamientos naturistas que lo definen, propone platos energéticos y muy sabrosos.

Ambientado con obras de arte y colores llamativos que le dan vida, Caléndula se ha ganado su espacio como uno de los mejores restaurantes de la Quinta para comer rico, saludable y seguir la premisa que Lucía Pannocchia, su creadora, propone: «sentir» los sabores, la música que acompaña, los momentos que se generan entre el arte, la gastronomía, buenos vinos y ciclos musicales que van del blues al jazz.

Invitados a degustar la carta de temporada,  Lucía nos recibe con un exquisito jugo de zanahoria, naranja, apio y jengibre. Antes nos ofrece para elegir entre vinos, aguas o cervezas y aclara que no hay gaseosas «porque no son saludables». Excelente y desafiante decisión que desde su apertura mantienen y promueven.

El nuevo chef Juan Pablo Lorca, explica su concepto a la hora de armar el menú: «Queremos que quienes no son vegetarianos también puedan disfrutar de platos elaborados con ingredientes de estación» y agrega que se proponen derribar la idea o pre-concepto de que los restaurantes naturistas o vegetarianos son para comer ensaladas o puros vegetales.

En la presentación del nuevo menú de invierno, Lorca -ex chef de la posada Salentein-, nos impacta con una entrada deliciosa: musaca de vegetales asados, queso cabra y crema de orégano fresco. Todos los que compartimos la invitación celebramos encantados esta combinación de sabores. En la carta, otras opciones para el primer paso siguen la idea de platos ricos en calorías, por ejemplo, la sopa de calabaza y maíz peruano o el graten de coliflor y queso Camembert. Si además de vegetariano estás a dieta hay creativas combinaciones de verduras, quesos y legumbres en la opción de ensaladas.

Como plato principal, el chef elige darnos a probar su creación «Reír», nombre en la carta de los fideos rellenos de ricota y crema de girgolas (hongos) tostadas. Un poema que arranca más de una sonrisa a los comensales. Nos acompañan los vinos orgánicos de Solandes, totalmente a la altura de tantas delicias.

Otras posibilidades para el segundo paso son «Amar», sorrentinos de rúcula y tomates secos con salsa mediterránea; «Prometer», risotto de espinaca, chauchas y brócoli; «Volar», quiche de alcauciles, verduras asadas y emulsión de remolacha; «Extrañar», strudel de verduras y papas azafrán y «Leer», un típico guiso de legumbres para entrar en calor.

Para los postres hay opciones tradicionales como el flan con dulce de leche, una degustación de quesos y dulces regionales o el arroz con leche, y otras muy atractivas como la que nos tocó disfrutar: un crumble de manzanas y helado o el volcán de chocolate con helado e pistacho.

Como cafetería ofrece desayunos y mediatardes con variedades de té, leche de almendras y de coco, mate, jugos naturales, licuados y pastelería.

Entre sus nuevos desafíos, Lucía anticipa que armarán una huerta urbana en las veredas del restó y un rincón para la venta de productos regionales, muchos de los cuales ya utilizan en la elaboración de sus platos.

Caléndula: Martín Zapata y Granaderos, Ciudad de Mendoza. Abierto lunes y martes de 9 a 19 hs; de miércoles a sábados de 9 a 23 hs. Exhibición y venta de obras de arte. Jueves y sábados a la noche música en vivo. Contacto: 261 262-9346 [email protected] Facebook: @rico.naturalmente // IG la_calendula

 

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