Ubicado en Agrelo, Luján de Cuyo, el lugar dispone de un restaurante de pocos cubiertos, tienda de espumantes, jardines soñados y viñedos donde la vista se pierde

Son las burbujas las protagonistas. En Chandon, nada de vinos: sólo espumantes. El Centro de Visitas de la firma tiene la elegancia de la herencia francesa y el estilo que distingue a la marca en todo el mundo. Es en Agrelo, Luján de Cuyo, donde se encuentra la bodega y el lugar en el que luego de mucho recorrido y estudio decidió invertir el por entonces presidente de la firma, el Conde Robert Jean de Vogüé por sugerencia de su enólogo Renaud Poirier.

El potencial de los terruños tentó al francés y hacia 1960 creó la primera filial de Möet & Chandon fuera de su país de origen. Es en este lugar de suelo pedregoso, días soleados, noches frescas y gran amplitud térmica donde nacen las uvas de aroma, cuerpo y sabor que van a dar luego a la botella, más tarde a la copa y por último a la boca, donde comienza el juego de las burbujas.

Es en Agrelo, también, donde se encuentra Bistró Chandon, el restaurante no menos tradicional y moderno que posee el lugar, rodeado de jardines soñados. En este entorno con toques del barroco francés, el chef mendocino Matías Gil (32) crea la experiencia gastronómica: platos que parecen una obra de arte y sabores que se enamoran de las burbujas.

En cuatro pasos y tres espumantes, el menú de invierno ($890) propone un appetizer seleccionado por el cocinero y acompañado de Chandon Brut Nature Rosé, seguido de una entrada de conejo en dos cocciones con crema de hinojos sobre pan de piel (hay opciones vegetarianas). Una copa de Chandon Cuvée Reserve Pinot Noir marida el ojo de bife con hueso, arroz caldoso con clorofila y romesco negro. Por último, el postre es degustado con Chandon Délice y consiste en una esponja de remolacha y sorbete de pomelo con texturas de chocolates.

«La propuesta gastronómica es toda maridada con espumantes, algo que nos hace únicos en Argentina y en Latinoamérica. A su vez, cada plato está diseñado para acompañar al espumante y no al revés. Nos basamos en las notas de cata que tiene cada uno para generar un maridaje equilibrado», comparte el chef que desde hace siete meses y luego de diez años de no residir en la provincia está al frente de la cocina de Bistró Chandon.

«El espumante es para cualquier hora del día y no sólo para celebrar», dice Matías, con la experiencia de haber sido parte de prestigiosas cocinas de Argentina, Perú o España. «El espumante es para todo momento», insiste.

Bistró Chandon abre todos los días de 12.30 a 15 hs. con reserva previa en Ruta 15, Km. 29, Agrelo, Luján de Cuyo. Para más información: 0261 – 4909968; [email protected]

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