Al frente de su propio catering, de un espacio de comida al paso y de un restaurante de Chacras de Coria, esta mujer trabajadora es una creadora de sabores auténticos que fusionan los sabores peruanos con aportes de otras culturas

Hace 11 años, Alicia Ríos vino a conocer Mendoza y sin pensarlo demasiado se quedó. Conseguir trabajo no le trajo mayores dificultades y al poco tiempo ya formaba parte de la cocina del hotel Cavas Wine Lodge. Más tarde integró el equipo de Sheraton y, antes de iniciar su propio camino, ganó notoriedad en Manos Morenas, donde deleitó al público con sus recetas «de origen».

Oriunda de Lima, recuerda que su abuela materna era cocinera del hospital militar de la capital peruana, mientras que su abuela paterna era pastelera. «De ahí viene un poco toda la locura que tengo con la gastronomía, que es mi pasión», dice. A los 18 años dio sus primeros pasos en un hotel de Cuzco, donde vivió media década, y a los 20 le cocinó a un sultán al que dejó impresionado. Así es como impulsada por la experiencia que le dio ser parte de la compañía de lujo Peruvian Odyssey, al llegar a Mendoza estaba intrigada por saber «cómo era el despacho en un restaurante, tan distinto al que se maneja en un hotel».

Disfruta de la adrenalina del plato a plato, de la precisión que desarrolla en cada receta y cuando puede, de compartir con los otros los sabores que tanto la enamoran y tienen que ver con sus raíces. «Es muy diversa la gastronomía peruana debido a la variedad de frutas, de verduras, de hortalizas, pero también de influencias. Se dice que en el mundo existen 32 climas y en Perú hay 28. Imagínate que sólo de papas ya tenemos 5.000 tipos distintas. Eso ayuda a crear cosas nuevas permanentemente», explica Alicia.

Colores, formas, sabores y texturas diferenciadas son la fuente de inspiración para esta creadora de fórmulas a la conquista del paladar. «El cebiche, por ejemplo, es algo que nos identifica a todos los peruanos. Es muy simple, sólo hace falta ponerle amor», comparte Ríos y delata la receta basada en sus ingredientes: «pescado fresco, hojas de cilantro, sal, pimienta negra, jugo de limón, cebolla morada cortada fina y bien lavada, y un poquito de jengibre para darle fuerza al limón».

Alicia Ríos lleva con orgullo el legado gastronómico de su tierra, que fusiona los saberes y productos nativos con la cocina china (chifa), japonesa (nikkei), o africana. Desde niña las reuniones familiares giraban en torno a una gran mesa con abundante comida salada seguida de «muchos y ricos postres». De Mendoza la atrae la calidez de la gente, la tranquilidad con la que vive y el buen recibimiento que tienen sus preparaciones.

Desde hace un tiempo, además de llevar adelante el espacio de comida al paso y por encargo Chifa Wok, Alicia Ríos tiene su catering Cocina de Sabores y está a cargo de la propuesta gastronómica de La Posta del Jamón, todo en Chacras de Coria, donde ella también reside. Como chef y pastelera profesional, se identifica más con el rol de cocinera. «Lo siento más familiar y lo que yo hago es más bien así», expresa. «Ajo y picante son la base de mis platos, y los mariscos son infaltables en mi propuesta», rescata. Y aclara: «a la comida china, japonesa, peruana y mediterránea me amoldo tranquilamente. La cocina representa mucho para mí».

Artículos Relacionados