Una esquina de la Quinta Sección se recicla y pone en valor el concepto de cantina o bodegón para comer como en casa.

Como los viejos almacenes que con el tiempo derivaron en cantinas donde se servían platos caseros, la esquina de Paso de los Andes y Olegario V. Andrade de Ciudad toma color. Se trata de El Porvenir, la rotisería que motivó la creación de un restaurante. El nombre surgió inspirado en el diario creado por Olegario V. Andrade en 1864 y la ambientación corrió por cuenta del diseñador y artista Jermindo basándose en el espíritu de los bodegones: madera, objetos antiguos, aires de nostalgia y mucho barrio.

«Hacía mucho tiempo que teníamos ganas de abrir una rotisería con los chicos y cuando vimos esta esquina nos encantó», resume el cocinero Nicolás Bedorrou sobre el proyecto que comparte con Adolfo Arrieta y Diego Salguero desde hace unas pocas semanas.  Con las ganas de recuperar tradiciones sencillas y momentos amables, esta banda puso toda su experiencia para la concreción de un nuevo espacio para comer ahí o llevar a donde se quiera, recetas populares.

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«Nuestra idea la describen muy bien los bodegones porteños y hay una vuelta a la comida que circulaba cuando éramos chicos: matambre arrollado, lengua a la vinagreta, tortilla de papas, milanesas, canelones, albóndigas y esa cocina tan honesta que viene de las abuelas o de las madres y que en un momento dejó de ser cool a la hora de salir a comer e hizo que la gente se inclinara más por lo gourmet», agrega el chef de la tele.

Abierto todos los días desde las ocho y hasta la medianoche, la propuesta abarca desde ricos desayunos, hasta opciones aptas para el picoteo, un menú diario y casero para el almuerzo, comidas para carnívoros y vegetarianos, y opciones libres de gluten. También mediatardes, postres, tragos, cervezas artesanales y la posibilidad de elegir un plato de la carta y llevarlo para disfrutar en otro lugar.

«La gente pegó la vuelta al estilo de comida más tradicional y sin tanta necesidad de lujo. La idea era que el restaurante no fuera de aniversarios ni fines de semana sino que quienes nos eligen puedan venir varias veces al mes. En la carta la comida casera es la base de nuestra cocina y tenemos una doble responsabilidad: la obligación de cocinar rico y de elaborar platos muy conocidos por todos», comparten los responsables del proyecto.

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