La nueva marca apuesta por el boom de esta bebida e irrumpe con su estilo franco argentino en el mercado local.

Aeropostal. Vuelo de leyenda» es el nombre de la cerveza artesanal que impulsaron cuatro referentes de la enología y la gastronomía mendocina motivados por crear nuevos sabores e inspirados por rememorar, en sus variedades disponibles, la huella de tres pilotos que hicieron historia con sus hazañas en nuestro continente.

El enólogo Quentin Pommier fue quien imaginó el proyecto y junto al chef Alejandro Galliski Márquez abordaron el desarrollo operacional y la producción, con el visto bueno del gastronómico Jerome Constant y del también enólogo e hijo de maestro cervecero, Thibault Lepoutre. La fábrica donde nace la magia está enclavada en Cruz de Piedra, Maipú, y la ilustración de la etiqueta es del artista visual Carlos Escoriza.

El estilo de cada producto «Aeropostal» está asociado al nombre de un aviador y las contra etiquetas reportan los incidentes que convirtieron a estos pilotos en mitos de la aviación. La versión blanca está dedicada a Henry Guillaumet, quien sorprendido por una tormenta de nieve el 13 de junio de 1930, debió aterrizar en las aguas congeladas de la Laguna del Diamante y caminar durante seis días por la imponente Cordillera. La misión convertida en cerveza tiene como resultado una bebida fermentada con trigo tan liviana como refrescante, con notas de cítricos y coriandro, y espuma fina y compacta.

En el caso de la American Pale Ale, lleva el nombre de Jean Mermoz, quien participó en el primer enlace aeropostal sobre el Atlántico Sur y batió el récord de distancia en vuelo directo en un hidroavión. Sus peripecias fueron traducidas a un producto entero, amargo e intrépido, de color anaranjado, y espuma cremosa y persistente. Tiene un final largo y cítrico, además de ser una bebida frutada y resinosa en boca.

El célebre autor de «El Principito», Antoine de Saint-Exupéry no podía faltar en esta aventura. La cerveza que le rinde homenaje es dorada, con fina espuma, untuosa, notas aromáticas de frutos blancos, amargor discreto y un final muy refrescante. Un dato inevitable para volverlo parte del proyecto fue su paso como director de la compañía Aeropostal Argentina, donde participó como piloto en la creación de la línea que llegó hasta la Patagonia por primera vez.

«Pensamos en aprovechar el boom de la cerveza artesanal para ligar nuestros conocimientos y buscar otra forma de experimentar, fermentar y abrir nuevos caminos», apunta Quentin, quien junto a Thibault lleva adelante la Bodega Mundo Revés. «La idea es sumar algo diferente a lo que existe en el mercado. El padre de Thibault trabaja en una de las cervecerías orgánicas más exitosas de Francia y en enero nos visitará para darnos algunos consejos. Decidimos traer nuestro saber hacer de Francia y de Bélgica para compartirlo con Mendoza», agrega Jerome sobre este producto que pronto estará en sus dos presentaciones: en barriles disponibles en bares, y en botellas de 660 cc. en Anna Bistró y restaurantes de la provincia.

Aeropostal tiene Food Truck

Y está disponible para eventos privados y públicos bajo la dirección de Alejandro Galliski, quien durante ocho años fuera el chef de Anna Bistró.

La propuesta consiste en maridar las cervezas Aeropostal con productos gastronómicos novedosos y de excelencia. Para ello se ha desarrollado una gama de embutidos propios, que incluye chivo, cerdo, ternera al Malbec, queso azul y nuez, salmón ahumado y tomillo del pedemonte. «También nuestro proyecto está potenciada por el aporte de Anna Bistró y Brillat Savarin. Utilizaremos exclusivamente nuestro pan, y postres como los macarons, eclairs, entremets o domos», aclara Jerome.

Para más información comunicarse al 4251818 (Anna Bistró).