Fernando Ruiz Díaz y Marcelo Pelleriti fueron los protagonistas del último show de 2021 en Bodega Monteviejo. Brindis con copa en alto y el atardecer de la montaña para un cierre de año de lujo. 

    Como broche de oro para este 2021, Fernando Ruiz Días y Marcelo Pellereti organizaron una de las sesiones más esperadas, en la que el sol mendocino se funde en la montaña, las copas de vino se llenan para brindar y la música aparece como la mejor compañera de aventuras.

    Le dimos la bienvenida al último del año en una edición exquisita de las Winerock Sessions, en la que todo jugó a favor para que la experiencia fuera inolvidable, llena de sabores, colores, texturas, letras y ritmos. 

    A partir de las 18.00, Bodega Monteviejo se transformó en el escenario elegido por locales y turistas que degustaron vinos, recorrieron el espacio de arte y disfrutaron del line up Chill Out de Dj Blex. La tarde  contemplando los viñedos y degustando la gastronomía de Nadia Harón maridada con las etiquetas de Monteviejo no pudo ser mejor.

    Con el crepúsculo llegó el momento más esperado, en el que el front man de Vanthra y Catupecu Machu junto al enólogo y músico de bodega Monteviejo hicieran de las suyas guitarra en mano.

    Los amigos y hermanos por elección regalaron un show íntimo, de lujo, al que no le faltó nada ni nadie. Tras los primeros acordes de la dupla llegaron las palabras de Fernando Ruiz Díaz que elige a Mendoza como su segunda casa, las reversiones de clásicos de Catupecu y otros artistas, además del «¡salud!» para un brindis inolvidable.

    Durante la velada subieron a escena grades figuras de la escena local como Jose Bahamonde, el curiosos y multifacético diseñador que recitó un poema al ritmo de «En los sueños» mientras que Víctor Silione acompañó con el sonido hermoso de su violín. Juan Pablo Staiti, Luca Pelleriti y Paula Neder también fueron parte del gran show del año.

    Con esta sesión delux en vivo -y sus antecesoras- se vivió el espíritu del Winerock, el festival de música que a pocas semanas de cumplir 10 años se quedó sin la gran fiesta por la llegada de la pandemia. En este tiempo se reinventó y logra cada vez emocionarnos con los diferentes artistas que tocan al pie de la montaña.

    «Este nuevo formato se plantea como un evento que sucede cuando tiene que suceder y cuando las posibilidades se van dando. Es un espacio para los músicos y el espectador, para reencontrarse cara a cara. Sabemos de la importancia de la instancia presencial, de las situaciones, el disfrute, el festejo y la celebración», dice Marcelo Pellereti director de Monteviejo.

    El arte en toda su expresión en Bodega Monteviejo 

    Cuando el sol comenzó a caer Gabriela Nafissi, la directora de Arte & Cultura de Monteviejo, presentó un espacio nuevo llamado Biblioteca Móvil, una idea que se ve materializada en un carrito rodante que lleva libros de autores mendocinos, de editoriales independientes, fanzines y pequeños libros de artistas. 

    «Es una instancia que acerca a los visitantes de la bodega a nuestros autores; ellos pueden tomar prestados los libros y luego devolverlos para que otro más pueda leer. Además, aprovechamos para hacer presentaciones de librerías y editoriales independientes», comparte la creadora y gestora de proyectos culturales.

    Durante esta ocasión se lanzó «Mariquita», la primera novela juvenil de María Luz Malamud bajo la editorial El Retortuño. También «La dedicatoria», una revista de literatura artística digital creada por Amira Yurie y Mariel Matoz; y «Error 404», el primer libro de la Colectiva PAP integrada por Melissa Carrasco, Vera Jereb, Victoria Urquiza y Sandra Flores Ruminot.

    Cada año y como previa al WineRock, Nafissi presentaba las ediciones de Plus + Arte y a partir de pandemia el evento se reformuló y se desglosó en temporadas: Plus +Arte en Vendimia, en primavera y en verano. 

    «El programa mantiene su espíritu interdiscursivo donde trabajamos articulando el proyecto de experimentación artística llamado Reencarnaciones, se trata de una propuesta que viene de un proceso de trabajo con artistas y psicoanalistas convocados», plantea.

     Así es que en el Espacio de Experimentación artística ubicado en la planta baja de las instalaciones se encontraba vigente la muestra «Un matema poético para la causa artística» derivada del proyecto. Y en el segundo piso, se inauguró el espacio permanente del artista plástico mendocino Egar Murillo con distintas obras adquiridas por la bodega. «Estas movidas culturales se articulan para que haya una verdadera promoción y difusión del arte mendocino».

    Fotos: Marcelo Aguilar