We Color Festival 2016 convocó a una multitud. La fiesta en el predio Feriagro incluyó a DJ y bandas como Usted Señálemelo y Onda Vaga

La segunda edición del We Color Festival pasó por Mendoza en un sábado inolvidable para los miles de jóvenes que se congregaron en la Feriagro de Luján de Cuyo.  La challa de colores, la música electrónica y las bandas en vivo hicieron que la multitud bailara, saltara, cantara y se divirtiera a lo grande.

La fiesta presentó características similares al evento de 2015 pero con un diseño diferente y un público renovado y con muchas ganas de pasarla bien. Colores fuertes en carteles, banderas y stands; pallets de madera que decoraron todo el predio, divertidos sillones que aparentaban ser un barco, lockers para cargar celulares, rincones interactivos y lúdicos en cada punta del lugar.

Lo que empezó a reunir a los adolescentes frente al escenario fue la actuación de Usted Señálemelo, la performance de artistas que hacían piruetas entre los presentes y el posterior toque de Onda Vaga. Lo que vino después fue una verdadera explosión de colores. INMENDOZA.com fue parte de esa explosión, gracias a las pelotas con nuestra marca que acompañaron la danza y la diversión de todos.

 

Por otra parte, los looks de las y los mendocinos se llevaron la principal atención. En las mujeres el denominador común fue el short cortísimo, el ombligo al aire libre y las vinchas o coronas de flores. Los hombres, de bermudas coloridas, zapatillas cómodas y musculosas/remeras de diferentes largos. La We Color invitaba a vestirse de blanco, así que ese fue el color predominante.

Los celulares, GoPros y selfie sticks también dijeron «presente». Todos querían llevarse un recuerdo de la segunda edición del festival en Mendoza.

Lo más: que en ningún sitio se hicieron filas eternas. La entrada y controles de seguridad fueron rápidos, había a disposición decenas de baños químicos y la venta de tokens, sobres de polvos de colores ($40) y comida fue eficaz.

Lo menos: que habían muy pocos basurines ubicados muy lejos de donde estaba la multitud. Por lo que un grupo de personas con bolsas de residuos en manos recorrían el predio en búsqueda de latas, papeles y sobres de colores vacíos.

Lo que obligó a varios a aguzar el ingenio fue la consumición mínima obligatoria de $100. Quienes sólo querían comprar un agua o gaseosa ($40) hacían las famosas «vaquitas» con amigos. Eso sí, si al final de la fiesta sobraba algún token (troquel que equivalía a determinada cantidad de dinero), en las mismas cajas hacían el cambio por el respectivo efectivo. ¿Los precios? Similares a los de un boliche: $60 una lata de cerveza, $90 un vaso de Fernet o $140 energizante más Jagermeister.