Matías Jesús Funes (UFO) creador de imágenes, expone en Rollo Estudio y en el Espacio Máximo Arias.

El artista tiene 26 años y más de diez con intenciones fotográficas. Su nombre de ficción o fantasía es UFO, que traducido del inglés significa «objeto volador no identificado», aunque en su caso esboza la posibilidad de anteponer el sujeto a la cosa. Desde este punto de partida, desde este bautismo temporal, el autor de la última muestra de Rollo Estudio comparte su modo de entender el vínculo con el ejercicio constante de manipular la cámara. El misterio se vuelve entonces presencia y la subjetividad, el modo más sincero de pararse ante lo que hace.

«Creo que en la actualidad la fotografía ilustra la belleza, el paisaje, el sujeto, de una manera extremadamente pulida y es por eso que me interesa ir un poco a lo anónimo, a la deformación del cuerpo o al no saber bien qué sucede, porque en el momento de ser vista la obra, me parece que quien mira tiene más poder de interpretación que ante un mensaje explícito. Ahí suceden las preguntas alrededor de quién es esa persona, qué le pasa, y uno puede proyectar lo que la obra le propone a completo gusto y con toda su subjetividad», dice el joven autodidacta que estudió tres años de cine y que de su hermano Martín, también fotógrafo -de montañas y paisajes-, aprendió y sigue haciéndolo, nociones teóricas y prácticas.

En segundo grado, Matías tuvo su primera cámara, una polaroid que le regaló una prima y de la cual aún conserva fotos. A los 19, en cambio, se apropió de un instrumento analógico a partir del cual descubrió la posibilidad «mágica» de poder medir la luz. «Mi generación, la de los ‘90, se vio afectada por el avance de la tecnología en la vida y mi primer momento artístico fue a los 13, 14 años, cuando empezó la era del fotolog. Ahí me encontré con elementos de expresión de la fotografía e hice mis primeras producciones con José López, una colega y una amiga».

En Rollo Estudio, UFO inauguró una muestra de doce obras a la venta que puede visitarse hasta el 11 de julio y de la cual la música y autora Azul Aguiar fue también promotora. Sobre todo del encuentro, porque ante una sala repleta presentó su último libro, «La Liebre», con relatos propios e ilustraciones de Ariel Hernández. En el caso del fotógrafo, seleccionó una serie en la que la fantasía y la imposibilidad de detener el tiempo atraviesan las imágenes para generar estados e interrogantes partiendo de la premisa elemental de que toda captura es subjetiva, lo que existe es un recorte de la realidad y quien observa puede tomar algo de lo que ve para sí mismo. Porque desde su punto de vista, la fotografía es también ficcional. Un recorrido donde las personas son una representación alterada por las ideas que se proyectan y que tiene rasgos de su gusto por el neo-surrealismo mezclado con los recuerdos de niño.

Las obras de UFO se pueden ver en Rollo Estudio hacta el 11 de julio. El fotógrafo también es parte de Alteridades, una muestra que se exhibe en al Espacio de Fotografía Máximo Arias junto a los trabajos de Paula Fortugno y Jana Fanjul. 

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