Un mismo idioma, el arte urbano, y una convocatoria extensa fueron el punto de partida para una reunión motivada por imprimir poesía en el zanjón. Una jornada entre expertos del street art y jóvenes que recién empiezan.

El último domingo en víspera de feriado y con una invitación abierta que circuló por las redes sociales, un cuantioso número de artistas -más o menos experimentados- se reunió entre las calles Francisco de la Rosa y Aconcagua, en Godoy Cruz. En el zanjón, con los materiales necesarios para armar una gran fiesta de colores, ocurrió lo previsto pero también lo impensado.

 

«La movida surgió un poco entre los y las muralistas de organizar una pintada grande, pero Eduardo José (whoa) tuvo la mayor iniciativa para realizar la propuesta, puso una fecha e hizo una convocatoria de artistas aún sin tener un lugar específico para pintar. Pensamos que la movida no sólo fuera entre los más conocidos sino también ampliada a personas que no tuvieran mucha trayectoria. Además de muralistas y graffiteros, participamos a quienes quisieran venir y a cualquiera que le interesara chusmear un poco la dinámica», explica Agustín Oldrá (Parlo).

El zanjón como locación siempre ha sido un lugar esencial para el street art de Mendoza, un sitio en el que difícilmente se generan conflictos con la policía, un gran lienzo urbano para intentar o desarrollar obras y un espacio alejado de los prejuicios y las miradas ensimismadas. De cualquier manera, lo que se buscaba entre los organizadores, era un punto con buena pasada de automóviles para lograr un alto nivel de visualización a lo largo de los 100 metros de ida y vuelta que fueron abordados.

«Los inicios del arte urbano en nuestra provincia están en el zanjón y estuvo buenísimo sumar a gente nueva. Los chicos de Zandoval y Rodder nos donaron cada uno un barril de 50 litros de cerveza, así que súper agradecidos, al igual que con quienes filmaron, hicieron fotos y las chicas de Big Mama´s, que bailaron twerking y estuvo increíble», expresa Kevin Suárez (Resinfiltro).

«La dinámica era que cada uno llevara sus pinturas; en total intervinimos entre 80 y 100 personas. La Municipalidad de Guaymallén aportó 20 litros de color negro y junto a otro tanto que yo tenía de marrón, lo utilizamos para hacer un fondo e intentar conectar todas las intervenciones. Algunos llevamos parrillas y leña para comer algo. No había consigna, sólo pasarla muy bien y vivir el momento de estar compartiendo charlas, pinturas y algunos tragos. Con dimensiones variables, cada quien hizo lo que más le gusta hacer. Fue sorprendente la cantidad de chicos y chicas que recién empiezan; eso me puso muy contento porque compartieron un espacio con otros que llevan más de diez años pintando», agrega Agustín.

Entre otros estuvieron: Parlo, whoa, Rojo Pavez, Ultra Ayón, Vupa, Urbana, Mari Osorio, Carla Korla, Mocca y Caro, Amapola, Tano, Asfáltico, Nash Fernández, Foak, io, Cees, Jermindo, Nymo, Walter Lucero, Paila, Ceci N, Pi 3,14, Alrevés, Gigi Up, Marina Adduci, Lupe Marchant, Elías -de Panamá Club-, Federico Calandria, Resinfiltro, La Barba y la agrupación Mujeres Muralistas (Mura.me). También Vtas, Tanos, Balen, Menta, Ares, Side, Ospe, Elt, Ots, Atok, Lukids, Othoes, Kudde, Robe, Surk, Niok, Smor, Candy, Bare, Beak, Noche, Bons y Roleks.

Foto de portada y otras: Gentileza Lucho del Pópolo