Maestro, docente y consciente, espiamos un poco más sobre la obra de este creador mendocino. 

Su obra comprende un todo abstracto y figurativo que dialoga con aspectos profundos que prefiere no revelar.

Puro papel, puro nudo, puro dibujo. Las obras de Octavio Joaquín son portadoras de ese estado desnudo y auténtico con el que trabaja con sábanas viejas rasgadas, con técnicas mixtas, con despojo, con textiles y con bolsas plásticas de todo tipo. Arquitectura vital, máscaras, instalaciones, pinturas y múltiples formatos construyen ese todo que contiene su producción artística.

«Lo que mata embellece tiene que ver con no contaminar y hacer uso de un material como es el plástico para crear obras que tienen muchas formas de ser montadas», explica sobre sus esculturas blandas. En el caso del dibujo, la pasión prendió en la infancia, cuando de tanto ver a sus hermanos dibujar, siguió el mismo camino que más tarde retomó en la Escuela Superior de Bellas Artes.

«Me gusta que mis trabajos me sorprendan e ir descubriendo las posibilidades y los caminos que puedo tomar. Yo disfruto del proceso y al resultado lo consumo como si no fuera yo», dice el maestro de la figuración y el dibujo, autor de un entramado abstracto e inesperado cuando aborda las tres dimensiones.

Hay experiencias colectivas significativas en la historia de Octavio Joaquín, como los grupos Caymantá y Grupoto. También un trabajo docente exhaustivo que lo ha llevado de norte a sur de nuestro país y una sólida experiencia ligada al arte como terapia que desarrolla en centros preventivos en adicciones, unidades penitenciarias y en distintos organismos del Ministerio de Salud de Mendoza.

«Me gusta que el espectador se apropie de la propuesta y haga sus propias conjeturas e interpretaciones. Últimamente he dejado la pintura clásica de lado y pinto con los plásticos, en una disposición para nada azarosa. No quiero condicionar ni con mensajes ni con títulos, y en el caso del dibujo, juego mucho con el espacio», comparte.

Hasta el 31 de enero puede visitarse la muestra de dibujos de Octavio Joaquín y Juan Castillo en el Salón Cultural Seguros Rivadavia, ubicado en José Vicente Zapata 351 de Ciudad. La exposición puede visitarse de lunes a viernes de 9 a 16 hs. con entrada libre y gratuita.

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