La muestra que se exhibe en el Museo Carlos Alonso – Mansión Stoppel reúne instalaciones y dibujos que lanzan preguntas y respuestas que atraviesan la historia de la humanidad.

La última vez que Nora Correas expuso en Mendoza fue hace siete años en la Nave Cultural. «Recuerdos del futuro» fue el nombre elegido para exhibir las instalaciones que rodearon a los espectadores con la ceguera y la incertidumbre como temas. Este mundo incierto, cada vez más, es materia prima para la artista que desde 1966 vive y produce en Buenos Aires. Sus pequeñas realidades, su existencia concreta, acompañan sus trabajos de paciencia y obsesión.

«Mi corazón está en Mendoza, mi familia también. Yo tenía 22 años cuando obtuve una beca del Fondo Nacional de las Artes y me fui. Para mí, lo que hago y lo que hice siempre es lo que me permite seguir viva, porque puedo sacar lo que de otro modo debería tragarme: mi mirada sobre lo que pasa», comparte la autora de «Ayer, aquí y ahora», la muestra con la que regresa a su provincia natal, esta vez con sede en el Espacio B del Museo Carlos Alonso – Mansión Stoppel.

La artista formada primero en la Escuela Superior de Bellas Artes de la UNCuyo y representante del arte argentino en bienales y exposiciones del mundo, se apropia de la planta baja y el primer piso del espacio cultural para decir con metáforas, en instalaciones e ilustraciones, lo que no quiere callar.

En la instalación del «Adiós», una treintena de cajas de extinguidores de incendio recicladas son los escenarios -rojos por fuera, azules por dentro-, en los que recupera con objetos y recuerdos familiares, aspectos de su vida y tragedias de la historia argentina y universal. «La muestra que pasó por el Museo Nacional de Bellas Artes en 1999 contiene temas como la pobreza, el egoísmo o la maldad que busco que sean atractivos para que el espectador no rechace lo que ve. A veces hablo de cuestiones negativas en las que utilizo elementos atrayentes para articular un discurso visible», dice.

En el primer piso, en cambio, se vuelca hacia el dibujo, al que ha definido como un «túnel» que la protege. Héroes de historieta, personajes de la historia, sutilezas de su vida y de los grandes temas de la humanidad, brotan de un mazo de naipes de su creación a lo largo de los 33 dibujos que lo componen. Spider-Man, Magneto, Aquaman, Iron Man, RoboCop o la Batichica aparecen en situaciones donde el amor, la tecnología, la desgracia, los celos, la lealtad, las guerras, la muerte y el tiempo plantean escenas con pequeñas dosis de humor.

«El arte es estar en contacto con la vida», considera Nora Correas, y en ese camino de descubrimiento, sostiene que lo importante es ser verdadero con el universo interior. «Es difícil explicar mi tarea, pero una tiene algo adentro que va desenrollando y que pasa por la memoria, las sensaciones y los pensamientos. Para mí es necesario sacarme esto de encima», comparte.

Susana Beatriz Delgado: La artista invitada

También mendocina y radicada en Buenos Aires es Susana Beatriz Delgado, que acompaña el regreso de Nora Correas con la muestra «De incisiones y pasiones». Profesora y Licenciada en Artes Plásticas de la UNCuyo, ha participado en numerosas exposiciones colectivas y grupales en el país y en el exterior, y ha sido distinguida con destacados premios.

Ambas muestras se puedne visitar hasta el 29 de octubre en el Espacio B del Museo Carlos Alonso – Mansión Stoppel, ubicado en Avenida Emilio Civit 348, de Ciudad. La entrada general es de $50, estudiantes y jubilados pagan $30 y los niños menores a los 5 años, no pagan. De martes a domingo y feriados de 10 a 19 hs.