La artista plástica mendocina expone sus pinturas en Casa El Enemigo y prepara lo que mostrará este año en la galería porteña Zurbarán.

Al tiempo que Natalia Sánchez Valdemoros avanza en la construcción de su próximo taller, esboza las ideas que pintará este año, muchas a pedido de la prestigiosa galería Zurbarán, y permanece en estado de alegría por la muestra en Casa El Enemigo junto al escultor Juan Gavras Quintero. Además exhibe una instalación navideña -junto a la de otros artistas-  en el flamante Paseo Antonio Di Benedetto, en la Nave Cultural.

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De sus estudios de arquitectura queda la belleza que la deslumbra en las fachadas que pinta, que ve, que inventa. Realidades dispuestas detrás de puertas y ventanas que más que misterio desprenden la nostalgia de construcciones pasadas y las ganas de imaginar qué vidas suceden allí. Reconocida por el coleccionista y galerista Ignacio Gutiérrez Zaldívar, Natalia también celebra las oportunidades que supone exponer en el exterior y que la convoquen de galerías como Wynwood 28, en Miami.

«No hay una sola definición, ni un solo significado ni tengo un solo concepto sobre mi obra. Sí puedo decir que es urbana, abierta y con muchos colores, y que la técnica tiene que ver con lo que quiero lograr en ese momento, tanto en la serie de las fachadas como en la de las patentes. Trabajo siempre con desafíos por delante. La diversidad de la arquitectura me cautiva, me gusta imaginar las historias de quienes viven en esos espacios y me encanta observar los detalles de los edificios. Por lo general trabajo en óleo sobre lienzo y en ocasiones utilizo acrílicos», comparte.

En los próximos meses, la artista sólo se propone producir nuevas pinturas y enviar obras en gran formato a Zurbarán. «Esa es mi meta y trabajar ahí un orgullo que no cambio por nada», dice. Cada obra es un cuento, entiende, y en El Enemigo las fachadas desprenden capturas románticas de una paleta alcanzada por la armonía. «La vida en la ciudad guarda una leyenda detrás de cada puerta. Me gusta imaginar las personas que pasaron por esos lugares, la impronta que dejaron y la belleza que existe en la estética del deterioro, en el paso del tiempo».

Así es como la cercanía y la lejanía de los habitantes, las relaciones humanas, la contradicción, la desconexión y el planteo infinito de lo imaginable, de lo posible, encuentran camino en sus cuadros que no llevan título para no condicionar al espectador. Junto a sus pinturas conviven en el espacio de Casa Vigil, las esculturas en metal de Gavras Quintero hasta fines de marzo.

Árbol navideño en la Ciudad

En el caso de Natalia Sánchez Valdemoros, su árbol en el Paseo Antonio Di Benedetto fue realizado con hierro y chapa relleno de hormigón y decorado con patentes del mundo en MDF y pintadas con esmaltes sintéticos de diferentes colores. Al suyo se suman las instalaciones escultóricas de Federico Calandria, Guillermo Rigattieri, Alejandra Civit, Laura Rudman & Leandro Pintos, Rodrigo Scalzi, Fernando Rosas y Laura Valdivieso. El espacio está ubicado entre las naves Cultural y Universitaria de Ciudad.

La muestra de Natalia Sánchez Valdemoros y Juan Gavras Quintero «Enemigos de Fiesta» permanecerá abierta hasta el 15 de marzo y puede visitarse en Casa El Enemigo, Videla Aranda 7008, Maipú. + Info al 0261 413-9178.

Fotos  Fernando Rosas