Recorrimos el espacio de Coquimbito en el que la arquitectura y la cultura vitivinícola de otra época, está rodeada de viñedos, elementos que son una hermosa antigüedad y el arte de César Tschanz.

En el Museo del Vino todos podemos ser turistas por un día. No hace falta vivir en otra provincia ni más allá, para desconocer los procesos que el tiempo marcó a fuego en la historia de la vitivinicultura local. Es por eso que tomarse un recreo para habitar los relatos del pasado en la Bodega La Rural es un paseo sugerido para valorar los inicios de la producción en Mendoza, degustar los vinos exclusivos de la etiqueta «Museo» en sus versiones Chardonnay, Malbec o Cabernet Sauvignon, y por estos días, recorrer también, la muestra de pinturas del artista correntino César Tschanz, convocado por el ciclo de arte itinerante en bodegas, MovArt.

Ubicado en la emblemática calle Montecaseros, en Coquimbito, Maipú, en la Bodega La Rural funciona el Museo del Vino, también la bodega -propiamente dicha- y viven los viñedos de Cabernet Sauvignon con los que luego se elaboran algunas de las botellas de la casa. La Rural es a su vez, el sueño plasmado en 1885 por Felipe Rutini, y la firma que en la actualidad engloba los productos de Rutini Wines, Trumpeter y San Felipe.

Dentro del predio de la finca, una galería de carruajes recibe al visitante del Museo. Detenidos en otro momento descansan sulquis, carros, carretelas y camiones. Este mismo sitio fue a su vez la vivienda familiar de don Rutini, un italiano oriundo de la ciudad de Ascoli Piceno, Le Marche. Fue su hijo mayor, Francisco, quien en 1945 dispuso crear un espacio que reuniera los elementos más importantes de la historia de la vitivinicultura mendocina y el sobrino de éste, Rodolfo Reina Rutini, quien en 1977 materializó el proyecto.

Arte, pasado y presente

Una vez dentro del espacio, una gigantografía devuelve el paisaje de este viaje en el tiempo y a la derecha del ingreso, una muestra de pinturas de César Tschanz exhibe una selección «de territorios que buscan una elucidación, donde cada propuesta es su propia configuración». Así se refiere el propio creador a sus obras orgánicas y a veces irregulares, que anidan sus intuiciones sobre madera.

Un poco más allá del escenario y en desnivel, se desprende el wine bar, una imponente sala de usos múltiples rodeada de cubas de roble antiguas, donde tienen lugar las degustaciones y se comercializan los productos de la Bodega. Y con acceso mediante una rampa, se ingresa a la colección del espacio, que suma unas 4.500 piezas originales, entre máquinas, lagares, prensas, herramientas de tonelero, recipientes de barro de la época colonial, vasijas, bombas, catálogos enológicos, botellas e instrumentos de laboratorio.

Horarios

El Museo del Vino abre de lunes a sábado y días feriados, de 9 a 17.30 hs. En ese horario también puede visitarse la muestra. El último tour guiado de la jornada es a las 16. La entrada cuesta $270 e incluye visita y degustación del vino «Museo»; también la utilización de ese valor en crédito para realizar compras en el lugar. Teléfono: (0261) 4972013 – internos 125 y 126. Mail: [email protected]

Fotos: Pablo Donna