A meses de abrir sus puertas te contamos todos los detalles del nuevo polo cultural que llega para innovar.

    Dentro de poco tiempo abrirá sus puertas el Centro Cultural Aurora, un nuevo espacio que promete transformar el circuito del arte provincial. El mismo busca fomentar el trabajo de los artistas locales a través de distintas disciplinas que van desde la música y la danza, hasta el teatro, el cine y las artes visuales. Se trata de un proyecto ecléctico que se propone revolucionar el modo de entretenimiento.

    Los creadores del Festival Aurora decidieron desarrollar un lugar donde pudieran explayarse con su gestión durante todo el año sin tener que esperar la fecha anual del festival.  «La idea nace de la necesidad de programar a una gran cantidad de artistas que nos han acompañado durante estos tres años. También consideramos que sería trascendente sumar un atractivo cultural para quienes visiten Mendoza.», dice Andy Zaina, uno de los gestores que lleva adelante la propuesta.

    El proyecto tiene dos ejes principales: uno vinculado a la programación de conciertos, muestras y exhibiciones, y otro netamente pedagógico relacionado al dictado de talleres, cursos, conferencias y conservatorios donde el público podrá capacitarse y/o practicar distintas disciplinas.

    A su vez, busca crear lazos y fortalecer los ya establecidos a través del festival con otros colectivos y entidades de diferentes ciudades del país y del mundo que trabajan en la gestión cultural, transformándose en un puente que vincule a los artistas de Mendoza con los de otras latitudes. «El objetivo principal es generar un polo creativo y artístico en nuestra provincia como sucede en las grandes ciudades del mundo», explica Andy.

    El Centro Cultural Aurora funcionará en las antiguas naves de la ex Bodega Furlotti, en pleno centro de Maipú, y contará con dos salas de conciertos, una galería de arte y un área destinada a la gastronomía.

    Con el fin de proteger y realzar la historia y estructura edilicia de esta propiedad de 132 años de antigüedad, la tarea de remodelación de los espacios conlleva un minucioso trabajo de reciclado y restauración por parte del estudio Alfonso  y de la arquitecta Emilia Japaz en co-creación en Buenos Aires con la directora de arte del Festival Aurora, Belén Chavanne, y el colectivo alemán Bachstelzen, con quienes se encuentran reunidos actualmente en la ciudad de Berlín planificando su visita para el verano.

    «Es un verdadero desafío y responsabilidad habitar esta bodega con un proyecto de esta índole por la importancia que tiene en la historia de la vitivinicultura argentina. Estamos verdaderamente muy contentos, agradecidos y comprometidos en poder materializar un sueño que vincule el arte con el emblema de Mendoza.», dice Andy con entusiasmo.

    Además, algo muy importante para los valores del festival y de su equipo es que el 90% de las naves están siendo restauradas con materiales reciclados, lo que sigue el lineamiento de sus propuestas sustentables.

    Hasta el momento los distintos espacios del centro cultural están siendo intervenidos por artistas que acompañan a Aurora desde las primeras ediciones del festival, como lo son Federico Calandria, Amadeo Seguy, Martín Ríos y el colectivo Ophidias. También se sumó con su obra Joana Ortega y esperan recibir desde Córdoba a Memoria Antigua y desde Buenos Aires al colectivo Joya Camp.  «Pronto lanzaremos una convocatoria abierta a todo tipo de artistas que deseen participar en la creación y programación del proyecto» aclaran sus gestores.

    Luego de un año de obras e intenso trabajo el proyecto se encuentra en su etapa final, y si bien la fecha de apertura no está definida, promete ser inaugurado antes de fin de año para ser disfrutado por el público.