En su casa taller de la Quinta Sección expone obras de 1993 a la fecha, todas a la venta.

«Vas a entrar en mi pasado» es el nombre de la invitación de la artista plástica Lucía Coria para visitar su casa taller, en la Quinta Sección (Avellaneda 344 de Ciudad). Las puertas estarán abiertas para adentrarse en su mundo y por qué no, adquirir algunas de las obras dispuestas allí: pinturas sobre distintas superficies, sobre todo lienzo, dibujos en tinta, objetos intervenidos y obras textiles que son parte de sus 25 años de producción en las artes visuales de Mendoza.

Lucía escribe: «25 años pintando sin aflojarle nunca, poniendo en imágenes el mundo femenino, pensando y repensando el color y la forma, sorteando limitaciones propias y ajenas, esforzándome por mejorar la obra, imponiéndome retos personales, aceptando pequeñas derrotas… Aún no consigo pintar lo que habita en mi cabeza y en mi espíritu, ese es el gran desafío que me mueve a seguir trabajando… Este mes abro el taller por un par de días para mostrarlo todo, para quien quiera ver y comprar a precios de barata».

Pinta lo que es y es lo que pinta, dice sobre su quehacer, la artista formada en la UNCuyo que desde 1990 concibe su producción con una mirada que mezcla lo universal con lo subjetivo, lo latinoamericano con lo íntimo. Sus obras abordan muchas veces y sin miedo a la reiteración, la soledad humana con la intención de la reinvención propia y la utopía de encontrar la compañía perfecta. Lucía Coria trabaja a diario y con insistencia en los detalles que la obsesionan y deja que lo evidente y lo oculto jueguen en sus escenas. «Me sorprendo y resisto, observo, pienso, me dejo llevar, cuido mi instinto como un tesoro, me pruebo una y mil veces. Desarrollo la imagen dentro de una figuración que roza el expresionismo latinoamericano donde el mundo femenino se hace evidente».

 

En una de sus series, «Mujeres que levitan», Lucía nos muestra «mujeres que levitan de amor, puro amor desapegado del objeto-ser amado. Mujeres que son capaces de sublimar el amor para vivirlo desde un lugar de pureza, sin esperar respuesta, disfrutando de su presencia y dejándose elevar de un modo utópico y cotidiano a la vez».

En este cuarto de siglo que celebra con el arte, de exposiciones individuales y colectivas, de pinturas que forman parte de colecciones privadas de otras partes del mundo -Chile, España o México-, la creadora se comparte a sí misma a través de sus figuras y procesos, de sus colores y texturas. Deja el recorrido a la vista, su casa abierta y el espíritu dispuesto para que su vuelo habite nuevos espacios.

 

«Vas a entrar en mi pasado» se puede ver en la casa taller de Lucía Coria, Avellaneda 344 de Ciudad, dependiendo de la disponibilidad horaria de la artista.

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