El pintor y el escultor comparten sus miradas en torno al realismo en la última muestra de la Cava de Arte de Bodega Santa Julia, en Maipú.

Desde hace dos o tres años Mauro Cano y Juan Gavras persiguen la posibilidad de exponer juntos. El momento llegó, y la oportunidad es una excusa para celebrar la amistad que los une desde hace una década, cuando por primera vez se conocieron en una muestra colectiva de una galería que ya no existe.

La música, el gusto por el arte en general, el cine y el trabajo ensimismado y solitario son algunas de las inclinaciones que comparten. «Nos sentimos muy identificados con el laburo y somos apasionados de lo que hacemos. Creo que quienes nos conocen, lo hacen más por nuestra producción artística que por nuestra cara, y para nosotros eso está bueno», dice Mauro en su taller.

Luego de algunos años sin exponer y con obras que integran colecciones nacionales e internacionales, Cano presenta una serie de trabajos de técnica mixta donde las escenas cotidianas, las personas, la naturaleza y la arquitectura son llevadas a pinturas sobre papel y lienzo que devuelven su oficio afilado y el tránsito hacia una nueva etapa donde si de categorías se habla, le gusta la de realismo contemporáneo.

«El hiperrealismo nunca estuvo en mí, entiendo que se asocie a eso, pero nunca intenté imitar una fotografía. La foto es una referencia para observar, pero no lo que busco. Siento que estoy en el comienzo de algo en donde lo metódico y la síntesis están presentes. En las últimas obras dibujo con el pincel y eso es nuevo para mí», asegura.

En el caso de Juan, sus esculturas parten de bocetos y más tarde de una base metálica con la que reviste a sus personajes, luego los tapiza y por último acude al collage, la instancia del proceso que más disfruta, ahí donde el reciclaje es siempre posible y el surrealismo se materializa.

«Me gusta dibujar y lo hago bastante. Mis materiales de trabajo son herramientas industriales y todo lo que encuentro que ya no tiene uso o es material de descarte. Tomo del steampunk la idea de que la tecnología atenta contra uno en un futuro», explica el escultor que, además de la fuerza de sus obras tridimensionales, dispone de títulos que son disparadores tan poéticos como reflexivos. Apenas uno: «¿Te imaginás trabajar toda tu vida solamente para materializar tus sueños?»

«Me atrapa mucho del laburo de Juan, cómo rearma, el ready made o la transformación de objetos de uso cotidiano que hace, la resignificación, la obsesión por los detalles», dice Mauro. Y sobre él, Juan opina: «A mí lo que me gusta de Mauro es que pinta fotografías que nunca existieron. Técnicamente es un capo, su manejo de la luz es increíble y sus obras te devuelven la mirada».

Muestra «Realismos Múltiples». Exponen Mauro Cano y Juan Gavras en la Cava de Arte de Bodega Santa Julia, Ruta Provincial 33, Km. 7.5, Maipú. Entrada gratuita. Hasta el 30 de noviembre. Informes: 4410000.