El fotógrafo que tiene una fascinación por el color, observa «de una forma sincera» a través de su cámara. Nos abrió las puertas a su mundo de retratos e imágenes urbanas.

    Las fotografías le dicen mucho al espectador y cuentan más cuando el fotógrafo revela cómo fue el momento en que presionó el obturador, qué emociones lo envolvieron, qué lo atrapó de tal o cual plano.

    Leo Furió es un enamorado de la fotografía, toda su vida ha convivido con ella y la conoció profesionalmente hace solo un par de años atrás. Con 27 años se convirtió en uno de los más destacados exponentes argentinos de la generación Millennial.

    «Podría decir que la fotografía me encontró pero siempre estuvo muy presente en mi vida. Empezó como un juego, cuando me recibí de Martillero Público compré mi primera cámara profesional y me di cuenta que me interesaba, así que empecé el camino con capacitaciones y cursos».

    ¿Qué te atrapó de este arte de capturar momentos?

    La fotografía tiene un no sé qué que me encanta. Ahora me di cuenta que con la cámara uno se esconde, es como un juego en el que se observa de una forma bonita, interesante, sincera. Eso es lo que planteo con mis tomas. 

    En su trabajo se destaca su capacidad innata para captar a través del lente, nadie se mantiene indiferente frente a su obra: la combinación de las tomas, momentos, luz y composición, producen en el espectador profundas emociones.

    La pandemia hizo que su mundo diera un giro de 360° y en medio del encierro descubrió y armó el proyecto que terminó marcando un antes y un después en su vida. Nos referimos a «Croma», su muestra expuesta en el ECA donde deja todo su ser «al desnudo».

    Son 16 obras realizadas en distintas partes del mundo y de retratos creados junto al grupo creativo GAGA. Furió se unió al Director de Arte Luciano Andrea Costigliolo y juntos exploraron los límites del interjuego, de las disciplinas, el diseño, la performance, la comunicación y los elementos de la puesta en general.

    «Con los retratos busco poder ingresar al alma de las personas, que ellas me permitan entrar, y lograr el resultado más transparente posible. Y el color siempre me apasionó», revela Leo que siempre se dedicó a la fotografía callejera y que ahora parece haber cambiado su rumbo.

    «Cuando viajaba me enfocaba en lo que sucedía en las grandes ciudades, congelaba un momento de una ciudad en movimiento». Y la imposibilidad de viajar por el coronavirus lo llevó a descubrirse trabajando en un estudio de fotografía junto a más personas. «Es un mundo diferente, se forma una sinergia muy bonita».

    ¿Cómo fue el unir colores con personas? 

    En mi vida siempre estuvo muy presente el color, siempre me vestí con muchos colores. Encerrado en cuarentena me puse a investigar sobre qué transmite cada uno y desde ahí empecé a hacer un uso más consciente. Me di cuenta que siempre hablo del círculo cromático y que mezclarlo con retratos sería hermoso.

    En base a ocho colores principales, Leo fue eligiendo a las personas protagonistas de cada uno de esos colores. «Buscábamos que vibraran similares, que hubiera una adaptación, y se fue dando naturalmente con gente que me iba cruzando en Mendoza y Buenos Aires».

    Leo Furió y su ojo colorido a la hora tomar una fotografía

    El fotógrafo recuerda que la primera muestra de sus imágenes la hizo en una sala instalada en un garaje de la 5ta Sección. Con el tiempo fue haciendo otras hasta llegar a ArteH, el espacio de arte del  Hipercerámico con «In the calle».

    Cuando cerró esa exposición comenzó con la exploración de «Croma» y ahora mira para atrás y considera que «es una locura» todo lo recorrido: «Hoy me encuentro exponiendo en la sala principal del ECA que tiene mucha historia y es un gran desafío, es imponente».

    Leo está feliz y resalta que «hay un proceso artístico de esta muestra que va mucho más allá del ego como artista, está mi vida representada en esas fotos. Termina siendo una cuestión de vulnerabilidad, de presentarme en esa sala con todo mi ser expuesto». Y enfatiza: «Entiendo a ‘Croma’ como el cierre de una etapa, de un ciclo muy fuerte, intenso, movilizante. Sin dudas hay un antes y un después».

    ¿Ya estás mirando hacia tu nuevo proyecto, ese después del círculo cromático?

    Por el momento estoy observando cómo procede e inconscientemente estoy trabajando en algo nuevo pero no hay nada definido. Ahí está la gran incógnita, qué va a pasar pero ni idea de qué se viene. Quizá más a corto plazo quiero replicar ‘Croma’ en diferentes ciudades, llevar el círculo cromático a donde sea. 

    Leo Furió Expone en el ECA (9 de Julio y Gutiérrez, Ciudad) su muestra «Croma». Puede visitarse hasta el 28 de mayo, de lunes a sábado en horario de 9:00 a 19:00, en la sala principal Eliana Molinelli. Entrada libre y gratuita. Instagram: @leo.furio