Damián Pérez Santos fue convocado para dibujar lo que sucede en los juicios por jurado y se convirtió en el primero del país en utilizar la técnica de Court Sketch en este ámbito.

    El ilustrador refleja con sus dibujos lo que sucede en los juicios por jurado. «Siempre tuve una mirada amplia de lo que ocurría a mi alrededor, me nutría con contenidos de todo tipo para estar al tanto de todo», cuenta el ilustrador, humorista gráfico e historietista que siempre le ha gustado reflejar la realidad y traducirla en trazos.

    Sus proyectos laborales son de lo más variados pero siempre vuelca la sensibilidad de lo que ocurre; imprime información, libertad de expresión y su pasión por hacerle llegar a todas las personas lo que sucede en distintos ámbitos.

    Damián Pérez Santos logró lo que nadie antes en el país: utilizar la técnica de Court Sketch. A través del grafito retrató el ambiente vivido en los tres juicios por jurado realizados en Mendoza durante 2021.

    «Cuando me contactaron de la fiscalía fue una novedad total, se buscaba transparentar el accionar de la justicia y tuve absoluta libertad para hacerlo. Yo seguía los casos por los medios pero al estar allí, presenciarlos, significó un cambio rotundo de punto de vista».

    En febrero asistió a su primer juicio, «mientras el acusado se defendía capté sus reacciones nerviosas, sus manos, ticks y ojos bien abiertos y los dibujaba en papel. Trato de pasar desapercibido dentro de la corte y cambio de lugar para lograr distintas miradas de la situación».

    En viñetas y secuencias, el artista comparte las expresiones de acusados, víctimas, familiares y de todo el personal presente en el recinto. Además del respeto, el orden y el silencio lo intimidaron cuando puso por primera vez sus pies en la sala.

    «En mis dibujos pongo en funcionamiento la narrativa visual en todos los elementos que encuentro y que pueden contarle a una persona que no está ahí adentro lo que sucede. Busco plasmar sensaciones, recrear y transmitir lo que se genera en una instancia de este tipo».

    En abril participó de otro caso y en mayo presenció el de Norma Carletti en el cual sintió un «bombardeo» de información que representó en ocho grafitis. «Se siente un ambiente real de tensión, hay una química única. Existen pruebas contundentes que te dicen qué es lo que pasa y una gran cantidad de datos que te van tirando todos los asistentes».

    ¿Notaste diferencia en tu agilidad de lectura? 

    Sí, totalmente. En el primero hice tres dibujos y en el tercero, ocho. Pero también depende mucho de la complejidad del juicio. Siempre le presto atención a todo, miro mucho y lo vuelco en un papel. A Leonardo Hisa no lo veía, estaba como escondido hasta que una cámara del mismo circuito de televisión interno lo enfocó y ahí pude rescatar detalles para retratarlo. 

    «Hay momentos en que me tomo la libertad de sacar datos dentro de la representación artística para no hacer todo igual como poner barbijos y máscaras», revela Damián quien, ilustra sin pausa durante extensas jornadas. «Cuando pongo los ojos en la hoja en blanco me llega pura información, no paro, son seis o más horas de estimulación».

    Cuando los imputados, por ejemplo, no hablan, representa de cuerpo entero su postura. Y al jurado popular, de quien no se puede dibujar rostros -para preservar identidad-, recurre a siluetas.

    ¿Por qué se recurre al Court Sketch? 

    Se busca una impresión distinta a la que se genera fuera del juicio, la de los medios. En el juicio es otra la realidad, te cambia la cabeza estar ahí entonces mi impresión artística es la que le llega a la gente. Además se busca una mirada personal, artística y libre que no se pueda capturar con la fotografía, por ejemplo, para así evitar inconvenientes entre las partes enjuiciadas.

    Mendoza es pionera en esta técnica, también Damián, aunque ya es consultado desde otras provincias para implementar esta particularidad de estar dentro de la sala de audiencias judiciales y retratar todas las emociones y atmósferas que se viven allí.

    «Es un orgullo y más que se posiciona como el puntapié para que la justicia se vaya abriendo para ser lo más transparente posible», reflexiona Pérez Santos, quien también estudió cine, habló de la cinematografía en radio durante 11 años e imprimió su sello gráfico en fondos y animaciones de algunos cortos.
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