Pinturas, dibujos y esculturas de Juan Castillo y Federico Arcidiácono en los múltiples espacios de arte de Casa Vigil.

Cerca de 60 obras son las que deja a la vista en esta oportunidad, la muestra de Casa El Enemigo, el espacio del enólogo Alejandro Vigil. Los convocados son esta vez y hasta el 14 de diciembre, Juan Castillo y Federico Arcidiácono, que además de ser amigos y colegas de la misma generación combinan el buen oficio y lo tradicional, con inquietudes permanentes de experimentación en materiales y técnicas diferentes.

Juan pensó la selección de obras en función del lugar y así es como sus dibujos y pinturas, al igual que las esculturas de Federico -también al aire libre- aparecen en los distintos espacios articulados por los caminos de El Enemigo: en el salón de piedra y a lo largo de la cava. «Expongo un total de 28 obras organizadas por temáticas, técnicas y temporalidad», dice Castillo, y agrega que en el recinto hay dibujos vectoriales, en tinta y pinturas correspondientes a su última producción. En el espacio techado que antecede a la cava muestra una serie de impresiones digitales sobre vinilo en lana de vidrio y con resina de gran formato, y en el laberinto subterráneo que marca el recorrido, diversos momentos de su producción pictórica: realismo, arte geométrico-digital, esmaltes sintéticos o fragmentos de paletas ordenadas como escamas.

«Mi proceso de trabajo tiene varias etapas. Siempre está ligado a mi fascinación por los animales y por lo fantástico. Me gusta pensar en una continuidad y en una conexión entre los animales como seres fabulosos, su vínculo con el pensamiento mágico y lo mitológico, y la conexión de esto con el surrealismo y otras corrientes dentro del terreno de la fantasía. Las ideas a veces aparecen muy claras y otras son sólo imágenes inconscientes que van cobrando sentido en el proceso», comparte Juan.

En el caso de Arcidiácono, despliega su material principal, la madera, vertida en distintos procesos, técnicas y estéticas, con objetos de adobe y otros de uso cotidiano forrados con pedacitos de madera, como una tetera, un teléfono o un par de zapatos. Talla directa, ensamble, figuración, abstracción, surrealismo y elementos del pop se hacen presentes con algunos personajes en miniatura. «Hay obras de distintas épocas: de «Los quemados», una serie que carbonicé en una parte de la obra, de la acumulación de retazos de madera industrial; algunas de la serie «Agua», con madera y vidrio triturado, y otras donde el libro es el elemento principal. El recorrido es bastante amplio y descontracturado porque hay una variedad de contenidos que te ubican en distintas situaciones fugaces de reflexión o de intercambio», explica sobre su muestra, que despierta curiosidad, asombro y destellos de lo metafísico, que distancian al espectador de la observación común para sumergirlo en otras profundidades.

Fotos: Gentileza Fernando Gabrielli, responsable galería de arte Casa Vigil

La muestra de Juan Castillo y Federico Arcidiácono en El Enemigo se encuentra abierta al público hasta el 14 de diciembre. En Videla Aranda 7008, Maipú. Para más información comunicarse al 261-4139178.

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