Artista e instructor de parapente, expone 20 esculturas en piedra intervenidas con vidrio, bajo el nombre “Visiones”, en Arteh, el flamante espacio cultural.

Es artista e instructor de parapente. Alejandro Herrera Guiñazú alterna su tiempo entre una y otra ocupación, entre el cielo y la tierra, dos de sus pasiones. Una, en conexión inevitable con la naturaleza; la otra, con porciones de ese mundo intervenido. Son las piedras, en su mayoría provenientes del Río Mendoza, su lienzo de trabajo. En su casa y taller de Godoy Cruz es donde suceden los experimentos, las pruebas, los procesos que a lo largo de once años de oficio ha elegido transitar.

 

«La diferencia entre esta serie y las anteriores no pasa por lo técnico, que es cortar, fabricar bloques de vidrio, unir, tallar o pulir; tampoco por las piedras. En este caso la inspiración está basada en una búsqueda espiritual y personal y a partir de una serie de imágenes que para mí son reveladoras», comenta el hombre que desde niño tuvo contacto con los vidrios en el taller de vitrales en el que trabajaba su papá.

Formado en Mendoza y en Nueva York de la mano de grandes maestros, Alejandro Herrera Guiñazú proyecta una serie de esculturas en gran formato que aún no puede descifrar del todo. Por el momento, en «Visiones», la muestra que se puede ver en Arteh (el nuevo espacio cultural de Hipercerámico), Herrera reinventa la naturaleza. «A través de un laborioso proceso, que pone de manifiesto la complejidad del desafío, sus obras transmutan la fisionomía monocorde de piedras comunes para inscribir en ellas una explosión de líneas y de colores, de formas y de transparencias», escribe el crítico Rodrigo Alonso, autor del texto curatorial de la exposición.

«Mi obra se remonta a millones de años. Antes de la vida. Antes de la atmósfera. Cuando todo era energía, fuego y movimiento», dice el propio Alejandro y escribe más sobre su proceso creativo: «Encuentro el Génesis en cada piedra que me elige. Porque muchos creen que yo elijo las piedras. Pero es al revés. Trato de fluir con la energía que hay en ellas y son ellas las que eligen surgir y contarnos algo desde su quietud y silencio. Veo el movimiento que en algún momento tuvieron. Cuando no eran piedras aún. Sino Fuego, líquido fluyendo caprichosamente, mezclándose, dando forma a lo que sería nuestro planeta. ¿Se imaginan toda esa energía creadora? Bueno, eso es lo que me inspira y hace que mi imaginación vuele».

Hasta el 6 de diciembre su obra puede verse en la exposición individual «Visiones», que tiene lugar en el espacio cultural de Hipercerámico, Arteh, donde también exponen los 20 artistas reunidos en la muestra «Mi obra emblemática», que cuenta con la curaduría de la artista, investigadora y docente Laura Valdivieso.

«Mi obra emblemática»

En la Sala 1 del espacio, una muestra reúne veinte obras icónicas realizadas entre 1996 y 2016 por Susana Dragotta, Vivian Levinson, Mica Priori, Egar Murillo, Miguel Gandolfo, Marcela Furlani, Laura Valdivieso, Sabrina Kadiajh, Mauro Cano, Rodrigo Etem, Mariano Fiore, Berny Garay Pringles, Juan Castillo, Omar Jury, Angie Villé, Ramiro Quesada Pons, Facundo Díaz, Claudia Camplone, Mariana Mattar y Bruno Cazzola.

En este caso, la exposición puede visitarse hasta el 7 de febrero en Acceso Norte y Manuel A. Sáez de Las Heras.

Fotos de Ferrara Burgos

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