En sus versiones Citrus y Tropical, este producto a base de vino promete ser un buen trago en todo momento.

La historia del emprendimiento nacido en General Gutiérrez empieza por desempolvar los orígenes de esta bebida. Y aunque muchos afirman que nació en España, los responsables de Santa Sangría adhieren a la versión de que este refresco color sangre ya era consumido en la zona de las Antillas y del Mar Caribe en el siglo XVIII. «En honor a los valientes que navegaron esos mares», apuntan los ideólogos de este producto en tetra brik, surgió la marca.

Dos de sus cinco creadores, los mendocinos Pedro Suárez Garcés y Damián Torres, acompañaron al presidente Mauricio Macri en su reciente viaje a la India y tuvieron reuniones de negocio para aterrizar con su fórmula en caja desarrollada con el visto bueno del Instituto de Vitivinicultura Nacional, que mezcla un 6% de vino con jugos naturales y se dirige al público joven con ganas de innovar.

Si bien es ideal para ser tomada sola, hay ingredientes que van muy bien con esta bebida envasada en tetra brik por resultar tan ecológico como práctico. Lima, manzana verde, ron y Santa Sangría Citrus es una receta festiva, mientras que la versión Tropical es buena compañía del brandy, el licor de cassis y el jugo de limón o en su faceta recargada, del vodka y el jugo de naranja. Es que las cepas tintas y blancas marcan el carácter de sus dos sabores así como las recetas elaboradas para cada variedad: en el caso de la versión Citrus, con limón y jengibre, y de la Tropical, con naranja y ananá.

En 2018 Santa Sangría recibió Medalla de Plata en el concurso Vinandino y la etiqueta Tropical obtuvo 91 puntos Parker. «Nuestro concepto es modernizar el vino», exponen los socios del proyecto, quienes aseguran que en lo que hacen, los consumidores encontrarán una bebida fácil de tomar y para cualquier momento del día, que ya llegó a Estados Unidos, Belice, Trinidad y Tobago y Puerto Rico.

Lo encontrás en supermercados y distribuidores de todo el país.