La firma presentó tres Malbec provenientes de micro terruños del Valle de Uco.

En abril, el Mes del Malbec, Bodega Trivento lanzó al mercado una nueva línea de vinos alta gama de un micro terroir de Gualtallary, Paraje Altamira y San Pablo. La crianza de esta flamante partida se realizó en fudres -o grandes toneles- de 5000 litros, de primer y segundo uso durante 16 meses.

De la cosecha 2015 se produjeron solo 2000 botellas de cada micro terruño, cuya presentación es en caja de seis botellas en la que se combinan los tres Malbec, disponibles en las principales vinotecas del país a un precio sugerido de $1400 la botella.

 En cuanto al nombre de la nueva serie, Gaudeo deriva del latín Guadere que significa alegrarse, disfrutar, gustar. «Este proyecto surge como una interpretación de la diversidad y los matices del Valle de Uco. El placer, el gozo y la alegría que encontramos en crear estos vinos sorprenden con la mejor expresión de cada microterroir», comparte Germán Di Césare, enólogo de Bodega Trivento.

La familia Gaudeo la componen:

 Trivento Gaudeo Paraje Altamira 2015, de San Carlos. Su característica esencial es la textura, con vinos que entregan una estructura ancha y un nervio de frescura en la boca, proveniente de un viñedo plantado en 2005. Paraje Altamira está ubicado en la parte sur del Valle de Uco, a 1070 metros de altura sobre el nivel del mar, donde prevalecen suelos pobres con buen drenaje.

 

En el caso de Trivento Gaudeo, Tupungato 2015, proviene de Gualtallary, a 1300 metros sobre el nivel del mar. Su suelo es arenoso, pobre, pedregoso, heterogéneo y calcáreo, y el viñedo fue plantado en 2011. La característica esencial de este vino es su jugosidad, más austero en nariz y fluido en boca.

 Y Trivento Gaudeo Tunuyán 2015, nace en el distrito de San Pablo, con un suelo aluvial cerca del río Las Tunas y una alta presencia de carbonatos en el viñedo plantado en 2011. En él aparece la tensión como diferencial de un vino de carácter salvaje y estructurado con taninos filosos.

La invitación a probarlos está hecha. Ahora a degustar.