El actor mendocino vuelve al cine con All inclusive, comedia romántica en la que interpreta a un «servidor de la felicidad» una paradisíaca playa brasileña. Además anticipa el lanzamiento de su nuevo disco solista Daa.

Es domingo. Cinco de la tarde. Para Mike Amigorena no hay feriados ni fines de semanas largos que se diferencien con un miércoles laboral, por ejemplo. Todos los días respira arte, sea en ensayos teatrales, en rodajes fuera o dentro del país o en giras musicales. Nunca para. La referencia principal de su carrera es la inquietud.

Aunque por estos días esté copando las pantallas con All inclusive, comedia romántica que lo devuelve al cine, el artista mendocino carga su agenda de otros proyectos menos rutilantes quizás para el mundo mediático. Como el que se encuentra desde hace un tiempo, Jubilandia, con el que recorre geriátricos porteños para llevar conciertos folclóricos a los abuelos.

«Nada de lo que hice hasta ahora se parece a Jubilandia. Es un proyecto que surgió inesperadamente y que me hace ser un músico social, que está para acompañar a los que más solos se sienten, a los rezagados. Y de paso tengo el gusto de tocar folclore, que me encanta y que si no dónde lo haría. Yo no sé si es esto lo que busqué toda mi vida», revela. Es que Mike cuenta que ha sido criado «entre gente grande». «Mi crié con mi abuela y mi tía, prácticamente. De hecho, hasta el día de hoy visito a mis tías», suelta.

En cambio, para interpretar a Gilberto en All inclusive se valió de su niño interior. «La experiencia vivida se refleja en los personajes que compongo. Y en este caso, es cierto. Gilberto busca la felicidad del otro, y yo con mi arte a grandes rasgos quiero que la gente la pase bien, independientemente de la disciplina que esté ejercitando. Busco que la gente sea feliz, básicamente», confirma.

El filme de los hermanos Diego y Pablo Levy, protagonizado por Alan Sabbagh y Julieta Zylberberg, relata una historia «factible», dice Mike. Porque las relaciones que plantea «no están muy alejadas de la realidad». Y sobre su composición de un argentino radicado hace años en una paradisíaca playa brasileña, el actor destaca: «No fue más que lanzarse a jugar. Es un personaje que lo hace íntegramente un niño interior. Tendrá su psicología para otro momento, pero él está ahí para hacer feliz a la gente, a los visitantes. Y ahí surgen sus raíces entradoras, de atorrante».

Filmada durante dos semanas en Bahía, Brasil, All Inclusive trata sobre una relación de pareja. Lucía es una exitosa modelo publicitaria, mientras que Pablo es un frustrado arquitecto. Él, para sorprenderla, compra impulsivamente un all inclusive en una playa brasileña; y antes del viaje recibirá la peor noticia. Esa semana de vacaciones pondrá a prueba la pareja y la vuelta a la rutina traerá inesperadas consecuencias.

«Lo primero que me atrajo de All inclusive es que no se filmaba en Argentina. Cuando está involucrado el viaje, conocer otras culturas, otros lugares, otros sabores, cobra otro sentido el trabajo. Así que la película está teñida de estas experiencias porque lo vivimos de ese modo», afirma Mike, cuyo personaje viene a poner en jaque a los protagonistas, así como los papeles de recién casadas que asumen Mariana Chaud y Marina Bellati.

«Es una película de encuentros, fresca, la gente va a salir satisfecha», anticipa el actor. En el filme, Amigorena también deslumbra en su doble cara musical, como administrador, entretenedor y hasta cantante del hotel de playa. «La música es original de Darío Ramos Maldonado, y fue un placer cantar en la película», expresa.

De hecho, el artista está a punto de lanzar su segundo disco solista, cuyo título dio en llamar Daa, en un juego semántico del verbo dar para abarcar esa entrega sincera y sin condicionamientos que busca en él y en el otro en estos tiempos de falsas promesas o efímeros actos de amor. Su idea es compartir singles cada 40 días a través de videos por las redes sociales, tal la tendencia actual de difusión para bandas o solistas.

Mike Amigorena visita al menos tres veces al año su tierra natal, sobre todo Maipú. Y sobre ella comenta: «Hoy, en 2018, veo a Mendoza como la ciudad más linda del país, lejos. Sumado a que conserva su pulso, sus costumbres, su arquitectura, su folclore. Todo eso la convierte en una provincia sanadora. Vas a Mendoza y no volvés de la misma manera».

Su mote de «transgresor» lo rechaza de plano. Porque para él, «si seguís tu instinto, lo que te dictan las ganas, tu corazón, cualquier calificativo no va, no tiene cabida. Es simplemente hacer y ser lo que uno quiera, eso lleva tiempo y no es fácil de conseguir. No es que yo transgredo, sino que simplemente estoy respetando lo que siento», afirma. Y sentencia: «Quien es un poquito cobarde, inseguro o miedoso, lo ve como una transgresión, mientras sigue esperando eso que quiere ser y no lo será nunca».

Pequeña bio de Mike

*Nacido en Maipú el 30 de mayo de 1972 como Ricardo Luis Amigorena, Mike es el menor de tres hermanos. Una de sus hermanas es pediatra y la otra, licenciada en Artes. Su papá era biólogo y su mamá es ama de casa.

*A los 19 años se instaló en Buenos Aires para estudiar actuación. Lo hizo con Santiago Doria, así como con Alfredo Zemma y Cristina Moreira.

*Fue elegido por Francis Ford Coppola para actuar en su filme, Tetro, rodado en Argentina.

*Su salto a la fama llegó en 2009 con el protagónico en la serie televisiva Los exitosos Pells.

*Al mismo tiempo lanzó su proyecto musical, Ambulancia. Un par de años más tarde, seguiría hasta la actualidad con su carrera solista como cantante.

*Ha recibido tres Martín Fierro, tres ACE y un Premio Konex a la trayectoria.

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