Junto a su marido Alejandro Genoud llevan adelante la bodega que antiguamente perteneciera a su familia.

La historia de Clos de Chacras pareciera parte de un cuento. La bodega boutique y familiar de Chacras de Coria es un espacio para vivenciar el proceso del vino en un clima de remanso, historia y tradición. En un edificio restaurado de 1921 sobrevuela el espíritu de Bautista Gargantini, el abuelo de Silvia y compañero de Margarita Brignone. Un aficionado al deporte, creador del club de fútbol Independiente Rivadavia, vicegobernador de Mendoza en 1924.

Fue en 1987 cuando Alejandro Genoud lanzó la idea de recuperar la bodega, por entonces en remate. Silvia Gargantini, expresa, más que impulsora del proyecto fue una acompañante estrecha. El amor por la tierra y sus frutos hicieron el resto, y los hijos de la pareja -Guillermo, María Soledad, María Florencia y Jerónimo- ayudaron a elegir el nombre del espacio para esta nueva etapa familiar. «Este es el predio que yo visitaba con mi abuela de niña y todo esto era una finca. Tengo hermosos recuerdos de cosecha de esa época»,  comparte la mujer que luego de estudiar diseño industrial y dedicarse a la maternidad, se involucró con el proyecto aún incipiente: Clos de Chacras.

«En este caso no fui protagonista de la toma de decisiones sino que acompañé a mi marido y ese papel fue también muy importante. Finalmente nos guiamos por lo que sentíamos que debíamos hacer», comparte Silvia sobre la bodega en la que antes montaron un vivero de micropropagación. El área de Turismo de Clos de Chacras sí fue parte parte de su tarea activa: el restaurante, la ambientación de los espacios, la propuesta abierta al público, las degustaciones y visitas a la cava llevan en buena medida su impronta.

«Nuestro objetivo con Alejandro desde el comienzo fue crecer en calidad y no en cantidad. Es por eso que año a año sacamos líneas de vinos superiores. En cuanto al área de Turismo siempre tuvimos la intención de acercar a los mendocinos a disfrutar de la bodega y que no quedara sólo relegada al turista», dice Silvia sobre el espacio que produce vinos de alta gama y ofrece una notable experiencia enoturística y gastronómica.

El restó

Enlazada con la historia de la bodega, la cocina de Clos de Chacras se basa en la tradición argentina y la influencia europea. Técnicas variadas e ingredientes de calidad conforman una rica fusión de gastronomía clásica y regional a cargo del chef mendocino Santiago López.

El menú se renueva en cada estación y es por eso que la carta ofrece una paleta de sensaciones distintas a lo largo del año, con hortalizas de estación, frutas disecadas, aceite de oliva, carnes rojas y blancas y productos artesanales elaborados en la provincia.

Los almuerzos pueden ser de tres o siete pasos maridados con los vinos del lugar, y durante la cena el menú es a la carta. Además, los comensales pueden disfrutar de los platos en la sala o en el deck con vista al lago y los viñedos.

Día de la Mujer en Clos de Chacras: para celebrar el restó propone una agenda especial que podés consultar aquí

Clos de Chacras queda en Monte Líbano 1025, Chacras de Coria, Luján de Cuyo. Reservas: +54 0261 4961285 – [email protected]

 

 

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