Chelo Yepez y Tinky García abrieron las puertas de un nuevo espacio destinado a talleres de cócteles: lo haces, lo tomás y lo disfrutás

Con el afán de encontrar un lugar donde conocer sobre la historia de la coctelería y aprender a hacer tragos bien hechos, salimos a caminar por Godoy Cruz y nos encontramos con el Club Clandestino de Cócteles.

Al atravesar un pasillo intrigante, se abren las puertas de un lugar especial, colorido, estratégicamente decorado, que invita a pasarla bien y relajarse, donde la sed se calma y el conocimiento se despierta.

La falta de un espacio para que los bartenders se muevan libremente con sus barras, y hacer de los tragos algo didáctico para estar en contacto con la gente, es lo que motivó a Chelo Yepez y Martín Tinky García a crear este club.

Es allí donde estos reconocidos de las barras dictan un taller orientado a todo aquel que quiera entrar al mundo de los cócteles, sea para compartir con sus grupos o hacerlo de manera profesional. Su propuesta es de cinco sesiones magistrales teórico-prácticas, de tres horas cada una, divididas en tres módulos: Historia de la coctelería, Calidad y servicio y Creación de cócteles.

«La idea del club es desarrollar nuevas técnicas, nuevos ingredientes, usarlo de laboratorio personal y generar conocimiento para después compartirlo», dice Tinky mientras que Chelo agrega: «Queríamos dar nuestra visión de la materia y transmitir nuestra experiencia. Este lugar lo hemos ambientado para dar clases y para que otros colegas tengan un espacio para exponer sus ideas».

Los jóvenes transmiten sus conocimientos teóricos partiendo de la coctelería clásica, pasando por la moderna y contemporánea. Y lo que enseñan es una coctelería conceptual. «Ésta tiene que ver con un poco de todo y requiere respetar algunos conceptos básicos. Son los tragos propios de cada bar y de cada bartender», resaltan.

En la barra del club se usan recetas basadas en ingredientes regionales, en adaptaciones y en la elaboración de ingredientes-conceptos propios; la fabricación de hielos cristalino, por ejemplo, o el reemplazo de algunos insumos como el jugo de limón por ácido cítrico o vinagre.

Pero a la hora de preparar delicias, cada uno de los bartenders tiene su propio estilo. Yepez disfruta preparar los cócteles clásicos como el Martini, Negroni y Old Fashioned; los batidos como el Cosmopolitan y Espresso Martini. «Me gusta admirar las nuevas tendencias internacionales pero siempre partiendo de esta base», cuenta.

Y a García le gusta mucho la coctelería Tiki, de vasos exagerados y decoraciones gigantes. Se declara un amante del ron, de los gustos intensos y de las frutas exóticas. «Hago coctelería divertida, que atrae a la gente», dice.

Este Club Clandestino está planteado también para trasladarse y acompañar cualquier ocasión que lo requiera, se trata de un bar Pop Up de coctelería itinerante. «Trasladamos nuestro concepto a distintos eventos, nuestra propuesta se puede adaptar y ambientar en otros espacios, en lugares poco conectados con la coctelería como ser un evento en una farmacia», explican.

Para más información y contactar a los bartender, escribir a sus redes sociales: @clubclandestinodecocteles, al correo [email protected] o llamar al (261) 576 – 2244.

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