Magalí Albrieu y Eliana Claro crean con recursos específicos interiores de bares y restós.

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arle vida a experiencias gastronómicas es lo que se propusieron desde que se conocieron, hace dos años y medio, las diseñadoras Magalí Albrieu y Eliana Claro, cada una con su recorrido previo y su enfoque. Así es como luego de algunas experiencias y trabajos en conjunto que llevaron adelante, crearon la marca Barsucho, un poco para resumir una de las áreas en las que se desempeñan activamente: la creación, desde el diseño integral, de bares y restaurantes.

Desde este enfoque apuntan a generar locales comerciales donde la espacialidad y la decoración formen parte del disfrute. Mobiliarios, lámparas, ambientaciones con identidad es lo que ofrecen a sus clientes desde su estudio de diseño Claro/Albrieu junto a un equipo que las acompaña en la realización y materialización de sus ideas. Ensamblado lo semántico con lo sintáctico llevan esos recursos que inicialmente crean, para abordar la concreción de un local junto a piezas gráficas que acompañan la tarea.

«Cuando encaramos un proyecto, tratamos de buscar diferentes recursos y materiales innovadores para generar un espacio único y diferencial. Primero se realiza un feedback para comprender el proyecto a realizar y luego una búsqueda de antecedentes. El segundo paso es desarrollar el ante proyecto, que consiste en realizar una maqueta 3D para visualizar espacios y dimensiones; este recurso ayuda mucho para que el cliente pueda ver la materialidad y la idea a realizar en tercera dimensión. En la etapa de proyecto generamos documentación para ejecutarlo desde la dirección técnica. Esto es muy satisfactorio, ya que ves plasmado y materializado desde la marca hasta el espacio», comparten.

Algunos de los trabajos que llevan la impronta de Barsucho en Mendoza son Pizzaiolo -donde se despegaron de los típicos colores italianos para darle vida a la gama de los azules y los óxidos-, el dinámico e industrial bar Hangar 52, La Massa en Chacras de Coria, que emula un almacén antiguo e incluye un espacio para que los niños jueguen, o la moderna y cálida Innamorato, en Palmares Open Mall. «Además hemos realizado diseño para jardines de infantes, casas de familia, bares particulares, oficinas de trabajo y marcas para emprendimientos», explican las creadoras mendocinas.

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