En nuestra sección Sobre Gustos conocemos las preferencias de este promotor turístico que comparte sus lugares diurnos cuando está en la Ciudad, así como sus planes elegidos en el Valle de Uco.

Vive en Tunuyán, donde creció. Dirige su propia empresa: Visit Valle de Uco, una agencia de turismo, experiencias y eventos corporativos especializada en el Valle de Uco. Además asesora a clientes y coleccionistas de vinos en Argentina como socio de Tasting VDU, y tiene su propio vino, «Llévame Volando a la Luna», un Malbec de edición limitada y de colección que elabora en la bodega Cuvelier Los Andes. Es director de Promoción Turística de Tunuyán y actualmente trabaja junto al Cirque du Soleil para la llegada de su espectáculo OVO a Mendoza, en agosto.

¿Un café en la ciudad para arrancar el día? ¿Y un restaurante a la hora del almuerzo?

Me gustan los cafés y espacios que respiran historia: leer el diario, ver los personajes y empezar la rutina. Últimamente, cuando me quedo en Mendoza, elijo el Bute de la Galería San Marcos (Paseo Sarmiento 133, Ciudad). Un restaurante para el almuerzo rápido es Vera: se come sano, rico y a buen precio. También elijo Sabrosura, el peruano de Dorrego.

¿Qué tres lugares son imperdibles a la hora de vivir experiencias en el Valle de Uco? ¿En qué consisten?

Ser parte de una cabalgata en la Cordillera de Los Andes en el Manzano Histórico, y hacer una degustación en la cumbre de un cerro mirando el Valle de Uco en 360°.

Otra es vivir una experiencia gastronómica con tus amigos en una bodega: Piedra Infinita, por ejemplo. Me encantan las cosas que están pasando en el Valle de Uco. Casa de Uco tiene un gran concepto y sentido de la estética. Atipana es lo más, también. La alta gastronomía integrada con productores primarios locales es una señal de crecimiento.

Me gustan los programas familiares como andar en bici con tus hijos, hacer asados al sol, estar en la naturaleza, en contacto con la tierra y el agua: el slow travel familiar. Viajar, disfrutar y respetar en contacto con lo simple.

¿Y cuál sería una escapada perfecta de bajo presupuesto para descubrir Tunuyán? 

Ir por Los Cerrillos, entrando en Ugarteche por la Ruta 40. Cruzar Tupungato, ver el agroturismo alrededor y tomar la Ruta 89. Allí hacer una parada en la galería de arte de Salentein, que es gratis, llegar al Manzano Histórico y hacer trekking con picnic en la Pampa del Durazno. Tomarse una selfie en el Monumento, visitar la plaza de artesanos y bajar por la Ruta 94 viendo la Ruta de las Bodegas. También, visitar la plaza nueva de Vista Flores, hacer una  meditación con cuencos en agua, en Colonia Las Rosas, y regresar a Mendoza por la Ruta Nacional 40 lleno de energía.

¿Un bar o punto de encuentro para compartir con amigos en la ciudad mendocina? ¿Y un clásico para comer en familia? 

Un punto de encuentro es una casa en alguna finca con amigos y familia: juntarnos a cocinar. Me gusta la onda gourmet, pasar la tarde al sol, comer rico y probar vinos. Un clásico para comer en familia el domingo es Almacén de Uco: vale la pena la escapada para probar unos ricos chivos a la llama y escuchar unas tonadas cuyanas en un ambiente desestructurado.

¿Algún emprendimiento del último tiempo que te resulte novedoso?

Me gustan mucho las experiencias que brinda Ernesto Catena en Vista Flores, como el Club de la Tardecita: una experiencia con detalles muy cuidados, vinos orgánicos y biodinámicos, atención personalizada y conectar con la tierra en sintonía con el sol, el atardecer, una caminata y música.