Si te gusta el ecoturismo, tenés binoculares o una buena cámara de fotos, un buen programa de verano puede ser el avistaje de aves.

Pocos saben que en el Parque Aconcagua, en el trekking corto por la Laguna de Horcones hasta el puente colgante que cruza el río, en la Quebrada del Durazno, habita una interesante variedad de pajaritos de altura muy amigables. Acostumbrados a los caminantes estos pájaros estarán felices de compartir un pic-nic y picotear de tu almuerzo.

A 180 km de la ciudad de Mendoza, el Parque es una reserva natural con ecosistemas donde cada año llegan en verano miles de aves migratorias: el playerito rabadilla blanca, al que le gustan las alturas, y el playerito unicolor, que se dirige directamente a la Laguna de Horcones, el faralopo y la guayata, entre otros. A la Laguna de Horcones, que se nutre del agua de glaciares, se puede llegar a través de un sendero de 2 km. Se puede continuar la caminata unos 20 minutos hasta llegar al puente vistas desde el mirador del Aconcagua.

En las partes bajas del Parque y en Puente del Inca se observan también viuditas, camineras y picaflores. Siguiendo el curso de lagos y arroyos se encontrarán patos y chorlitos de vincha. Ambos lugares han sido designados sitios AICA para la protección de aves migratorias.

Los flamencos australes

En un paisaje áspero y árido, de colores monocromáticos, un espectacular movimiento rosado resalta y te atrapa.

Se trata de los flamencos de Llancanelo, el segundo humedal más importante de nidificación de flamencos australes, en Malargüe, a 480 Km de la ciudad de Mendoza. La colonia más grande está en Mar Chiquita de Buenos Aires. Según datos oficiales, se estima que en la reserva mendocina hay unas 155 especies de aves entre las cuales se destacan los flamencos, cisnes de cuello negro, cines coscoroba típicos del monte, que conviven en un espejo de agua de aproximadamente 42.000 ha.

Los turistas que visitan la reserva pueden acceder hasta el mirador natural en el cerro El Trapal, o también pueden hacer avistamientos desde los Pozos de Carapacho. Uno de los puntos ideales para las observaciones es el ingreso por Real de los Jueces y Arroyo Menuco

Esta área protegida, pionera en la preservación de la naturaleza, ha sido reconocida internacionalmente como sitio Ramsar gracias a su alto valor ecológico. Año a año llegan hasta ella aves migratorias del hemisferio Norte; es el refugio de flamencos y cisnes, un sitio ideal para la observación de aves. Llancanelo es uno de los mayores albergues de avifauna de Sudamérica.

Fotos

elportaldemendoza.com

Ente de Turismo Mendoza

Valeria Mendez

Artículos Relacionados

0 comments