De generación en generación, el restaurante conserva las recetas caseras como las hacía Don Aldo Fossas .

El restaurante que hace honor a la cocina de Don Aldo cumple más de treinta años atendiendo a sus clientes.

Aldo Fossas se crió con sus abuelos. De ellos heredó el amor por la cocina. Sus amigos y conocidos lo consideraban «el mejor planchero del barrio». Cuando obtuvo la fórmula equilibrada inició un emprendimiento personal en los ‘90 con un carrito bar “Don Aldo” en el que vendía lomos, empanadas y pizzas. Con el paso del tiempo su esposa Nora comenzó a ser parte de este proyecto que crecía día a día. En el supo imprimir su recetario familiar de recuerdos, calidez y platos caseros que han pasado por generaciones.

Los secretos de Don Aldo son muchos y tienen que ver con la historia del lugar. Es un lugar de encuentro familiar. Aún es manejado por sus dueños – aunque Don Aldo ya no vive – sus hijos llevan el mando, «las comidas en mi casa eran como las que ofrecemos en el restaurante. Cuando éramos chicos salíamos del colegio, y ya llegando a casa sentíamos el olorcito a tuco, a guiso, a escalope, a lo que mi mamá cocinaba en el día. Para nosotros ir al restaurante era pura diversión, era ir a comer helado, a cucharear el picadillo de las empanadas directo de la olla, o nos ponían a limpiar el salón, o nos enseñaban a pelar papas, a repartir pedidos. En esa época veíamos a mi papa haciendo la mayonesa casera o apanando una torre de milanesas. De muy chicos hemos ido cumpliendo diferentes funciones», cuenta Josefa una de los cuatro hijos de Aldo y Nora.

«En Don Aldo todos los días hay un menú diferente, jugamos con el factor sorpresa; además de la carta que cambiamos en verano y en invierno». Las recetas clásicas siempre se conservan en el menú, aunque estas también tienen una impronta propia por ejemplo, la masa de la pizza es casera, a media masa, al igual que el pan. Y las recetas caseras son propias de Doña Nora con algunos «ingredientes secretos».

Fidelizar el cliente, mantener la sazón, cuidar la calidad de la materia prima, los procesos de transformación y la variedad de los platos han mantenido despierto el espíritu de Don Aldo.

Para el invierno que llega la nueva carta recupera ciertas recetas «calentitas para el frío»: pastas, estofado, pollo con arroz, albóndigas con puré, entre otras. Los sabores de siempre que traen recuerdos, ensaladas, pizzas, los tradicionales lomos, hamburguesas, las milanesas «el plato estrella de Don Aldo, que es para compartir» y siempre un lugarcito para los postres argentinos.

Reservas: Don Aldo Arístides: Arístides 234. Tel 4200112. Don Aldo Sexta Sección: Suipacha 698 (esquina Paso de los Andes). Tel 4299473