El restaurante de la Alameda Gregoria Matorras convocó al escultor y escenógrafo porteño Omar Gasparini a intervenir esta emblemática esquina de la Ciudad.

Para contribuir a la memoria de nuestro pueblo y recordarle con alegría a mendocinos y turistas algunos de los personajes que dejaron su huella en la historia local, el restaurante de la Alameda Gregoria Matorras invitó al maestro Omar Gasparini a participar con una intervención permanente en el espacio.

En su taller de La Boca, el escultor y escenógrafo reconocido por sus muñecos en relieve a lo largo de todo Caminito en Buenos Aires y otros barrios porteños, trabajó parte del proceso que culminó en la esquina de San Martín y Urquiza de la Ciudad de Mendoza, a pocas cuadras de donde viviera el Libertador de América. El Caminito Mendocino de la Revolución es entonces el nuevo atractivo del rincón gastronómico donde la comida es casera, abundante y exhibe las tradiciones y los sabores más representativos de nuestra geografía.

Este homenaje, que supone un verdadero atractivo turístico, incluye esculturas de Carlos Gardel, que cantó en el balcón de esta casona antigua en uno de sus viajes a la provincia, San Martín, dos viñateros, un mozo que invita a pasar y el letrista Alfredo Le Pera. También un mural que representa una ventana que muestra lo que sucede en el interior del restaurante: el encuentro alrededor de la mesa. «Nuestro estilo es trabajar sobre la identidad de cada sitio y a partir de una reseña de esta impronta cultural y popular buscamos dar cuenta de la riqueza de estos pagos. Las figuras tridimensionales fueron realizadas en telgopor tallado y luego forrado con tarlatán, una tela que se usaba antiguamente en los trajes para darles forma. Estamos agradecidos de participar de esta hermosa quijotada», explica Omar sobre las obras que llevó a cabo junto a su compañera Mariana Singerman.

Esta apuesta por la cultura mendocina está abierta al público en general y en una próxima etapa incluirá la figura de Nicolino Locche y Leonardo Favio. El arte acompaña, entonces, la estadía de quienes eligen Gregoria Matorras para comer. Un lugar donde las carnes al fierro y los cortes a la parrilla son los más elegidos y vienen en su versión «para compartir», aunque la carta es súper variada e incluye opciones vegetarianas, menú infantil, opciones libres de gluten y almuerzos ejecutivos. Hay milanesas, empanadas, brochetas, ensaladas y postres tradicionales. El pingüino de la casa es la bebida más icónica y acompaña a una gran variedad de tragos y etiquetas de vinos.

Con la llegada de fin de año, fiestas, reuniones y despedidas empresariales y de amigos toman forma en el lugar y están abiertas las reservas para despedir en este entorno cálido, cultural y gastronómico, al 2018 que se va.

Gregoria Matorras, carnes al fierro. Dirección: Av. San Martín 1899, Ciudad de Mendoza. Horarios: Todos los días, almuerzos y cenas. Reservas: (0261) 152-911623.