Inmendoza compartió el almuerzo fundamental de Finca Decero para decidir el menú de invierno que se servirá en el restaurante de la bodega.

Cada cambio de menú en un restaurante requiere de una estrategia única en la que el chef y su equipo deciden qué ingredientes fusionar en los platos. Pero en la cocina de una bodega se suma el desafío de que esos sabores combinen a la perfección con sus vinos.

Tarea ardua si las hay, y en Finca Decero se hace en equipo. El winemaker Tomás Hughes junto a la gerente de Marketing Carolina Cortínez y a Horacio Millán -quien tiene la concesión del restaurante- se acomodan en la mesa y esperan ansiosos que el chef Andrés Fozzatti traiga sus creaciones.

El chef presenta uno a uno los platos, los describe, cuenta su método de preparación e invita a los comensales a degustarlos. Y es allí que entre bocados, sorbos de vino e intercambio de opiniones sobre el maridaje, nace la nueva carta de temporada.

Finca Decero propone un menú fijo con cinco vinos y la opción de un upgrade con el que se llega a las etiquetas tope de gama, sumando así dos variedades más.

«Lo que hacemos es probar el menú para darle los últimos retoques y una vez que queda aprobado por todos, lo implementamos para que nuestros clientes disfruten», cuenta Andrés. «Buscamos que todo cierre. A veces la propuesta convence en la cocina pero hay algo que mata al vino, algún sabor no lo deja apreciar. Entonces modificamos para que el vino sea la vedette y la gastronomía, su complemento», suma Horacio.

La base del maridaje, según explican, va en que cada sabor tiene que ir desplazando al anterior, es decir: se prueba la comida, se le siente su perfil y luego, al tomar vino, éste limpia y permite que se sienta el sabor de la bebida.

«Es un desafío muy grande para la cocina porque nosotros sólo tenemos vino tinto. Si hay notas que tapan el vino se cambia y así logramos un sabor agradable y que sea redondo en boca», comenta Carolina.

Otra característica única de la experiencia de comer en Finca Decero es que el comensal tiene delante suyo todas las etiquetas de vino, lo que le permite probar a su ritmo y jugar con los sabores, «así aprueba el maridaje que nosotros proponemos o hace el suyo según sus gustos y nos lo comparte», cuentan.

Para la nueva temporada de invierno, el chef Fozzatti elaboró la siguiente carta utilizando productos de estación. «La idea es ir jugando un poco con los productos invernales y realzar cada plato con un toque diferente», revela y a la vez presenta la nueva carta de Finca Decero.

Para el appetizer: Sopa de calabaza y pimiento ahumado, migas de pan integral crocante, langostino, y crema de sumac (especie de medio oriente). A la hora de la entrada, una crema de coliflor y cebada perlada, panceta crocante, queso de cabra fresco y dressing de naranja, perejil y parmesano.

Para el plato principal, un filete de ternera, vegetales baby de estación, emulsión de remolacha, lentejas cremosas y chimi churri. Lo dulce viene en dos tantas: el pre postre, con arándanos helados y jalea de pimientos picante, y el postre: un sablée de api (maíz morado), crema de vainilla, helado de chocolate y matcha, néctar de arvejas y praliné de lentejas turcas.

Vale destacar que cada plato tiene su opción vegetariana y que hay elaboraciones para celíacos. Además, los vinos producidos en la bodega son aptos para ellos y también para veganos.

Finca Decero. Dirección: Bajo Las Cumbres 9003, Agrelo, Luján de Cuyo. Horarios: de lunes a sábados de 12 a 15. Reservas: (+54 261) 5244747 / 48 o al celular: Cel: (+54 9 261) 2151271. Email: [email protected]