El equipo casi completo de bartenders del «universo Vigil» se reunió para un encuentro donde los tragos de autor fueron los verdaderos protagonistas.

Son casi las 20 de un martes de enero y el calor húmedo en Mendoza sí que se siente. En Chachingo Palmares, detrás de la barra, un grupo de bartenders trabaja para el denominado «Evento coctelero», un encuentro de un único día para degustar tres tragos de autor creados especialmente para la ocasión, con una pequeña dosis dulce para su maridaje.

El orden en que se sirven está vinculado al momento en que cada local abrió: primero un aperitivo ideado por el barmanager de la firma Lucho Morales y Melanie Arias, de Chachingo Arístides; luego un cóctel surgido entre Flavia Pérez y Nico Rodríguez, de República Malbekiana y Casa Vigil Palmares, respectivamente. Por último, la bebida con la impronta de quienes están en la barra de Chachingo Palmares, Matías Bono y Agustín Castro.

«Aprovechamos la apertura de este último local, que como los otros tiene una línea coctelera fuerte y una barra con mucha onda, para juntarnos y brindar una experiencia diferente. Por eso armamos una cita de tres pasos en la que contamos, cronológicamente, la apertura de los distintos locales. El evento es una intervención en el servicio normal que ofrecemos y la idea es repetirlo. Desde el principio Alejandro Vigil apoyó esta propuesta y lo bueno es que tenemos mucha libertad para hacer con la responsabilidad que eso significa y el acompañamiento de Lucho Morales. Mendoza está viviendo un auge coctelero que está muy bueno y hay un gran nivel para acercarse a probar y vivir momentos», expresa Agustín.

La actividad sirvió como anticipo de lo que se viene en febrero: la nueva carta en todos los espacios del «universo Vigil», el proyecto extendido del enólogo mendocino Alejandro Vigil traducido a una bodega imponente, una marca propia de vino y cerveza, además de fascinantes restaurantes que funcionan como nodos de sus bebidas y comidas pensados para el disfrute de la buena gastronomía. La coctelería, en todos estos espacios, no es asunto menor y es por eso que cada sede cuenta con entrenados equipos de especialistas.

«La idea de lo nuevo es que se vea reflejada la identidad y lo mejor de cada bartender en cada cóctel, así como la incorporación de otros hechos con los vinos y cervezas propios de la empresa. Creo que la sinergia nos permite unirnos para trabajar en equipo y transmitir sensaciones, junto a los bartenders y beertenders que ahora no están presentes porque están en los distintos locales. A Alejandro Vigil le gusta cambiar, probar y está detrás de la barra atento a lo que quiere comunicar, al tiempo que confía», sintetiza Morales.

¿Qué degustamos en el primer «Evento Coctelero» del 2020? El aperitivo Prístino Salvaje, a base de whisky Wild Turkey, Aperol y jugo de pomelo, acompañado de un bocado dulce de Chardonnay. A continuación vino el Segundo Golpe, con Bacardi Gold, Cointreau (licor), Enemigo Chardonnay, reducción de ananá y Malbec, jugo de limón y bitter de naranja. Merengue suizo fue el maridaje. Para terminar el encuentro, un brownie de chocolate y para beber, el bautizado «El gusto es nuestro». Sus ingredientes fueron Jack Daniels, Golden Age Cherry Brandy, café Cold Brew, reducción de cerveza porter y frutos rojos (de Chachingo), jugo de ananá y dash de fernet.

Foto Portada: Pablo Donna

Fotos internas: Axel Rezinovsky