En plena Arístides abre sus puertas la casa de vinos con cava de nicho y etiquetas locales, nacionales e internacionales. Además platos elaborados y coctelería de autor.

En la esquina de Arístides Villanueva y Martínez de Rozas, en plena ciudad, abrió Cabrera Charif Wine House, el primer lugar de la zona dedicado 100% al vino. No sólo se puede tomar una copa sino también probar coctelería de autor y gastronomía deliciosa.

Dos jóvenes volcaron su pasión por el vino y el cruce de culturas en un espacio que invita a relajarse y a dejarse llevar por la música calma que suena de fondo, la atención personalizada y la calidad de los productos. Espacio que fue decorado con tres elementos: piedra, metal y madera, los cuales imprimen personalidad y brindan la sensación de estar en una cava de bodega en medio de la ciudad.

Cabrera Charif Wine House tiene diferentes ambientes para que cada persona escoja. En planta baja está el living, el salón con mesas y barras laterales para ver lo que ocurre en las calles de Mendoza, la barra principal y un patio español de los años 40 que muchos eligen para brindar de pie.

Al subir las escaleras está el salón principal, una especie de bóveda que puede dividirse en dos para un evento privado, por ejemplo, donde la vista es alucinante. En este mismo piso está «la cava de nichos», allí está la guarda de vinos y donde personas interesadas tienen sus propias celdas para dejar sus botellas en condiciones adecuadas.

La carta de vinos presenta productos seleccionados de Mendoza, Argentina y del exterior como Bolivia, Nueva Zelanda, España, Francia y Estados Unidos. La idea es que los mendocinos conozcan la producción exterior y que los turistas, prueben la gran producción local.

«Son opciones de etiquetas que hemos probado y nos han gustado, son vinos distintos que cuentan una historia», comentan los dueños y agregan que se puede escoger vino por copa servido directamente de un dispenser, también por botella cerrada.

A la hora del menú, la chef M. Federica Marsano prepara opciones complementarias a los vinos. Son para compartir ya que posibilitan maridar sabores y varietales distintos. El toque de la cocina es que los platos resaltan condimentos e ingredientes de diferentes regiones del mundo por lo que es una carta dinámica. Hay comida apta para celíacos.

En la barra, el bartender es un creador de sabores y experiencias. Además de cócteles clásicos, prepara recetas que nacen de las charlas con los clientes y otras de creación propia, en las que «el vino es la esencia y con cada cóctel se trata de resaltar sus cualidades», comparte.

En Cabrera Charif Wine House, de 19 a 21, hay After Office de copas de vinos nacionales e internacionales seleccionados. Además, martes por medio, realizan degustaciones privadas con diferentes bodegas, las cuales están destinada a conocedores y no conocedores del mundo del vino. Los cupos son limitados por lo que aconsejan reservar los lugares con anticipación. 

Cabrera Charif Wine House. Dirección: Arístides Villanueva 397, Ciudad. Horario de atención: De miércoles a domingo, a partir de las 19. Reservas: redes sociales @cabreracharifwh / llamar al 261 154-800-550 / www.cabreracharif.com