La artista plástica revela cómo fue la experiencia de trabajar por primera vez con hielo. Su obra se levantó en el museo a cielo abierto que creó en Uspallata.

Hace 10 años, Yamila Marañón y su padre, Fausto Marañón, iniciaron el proyecto del Parque de las Artes; una reserva cultural y museo a cielo abierto ubicado en Uspallata, donde se exponen sus obras, la cuales se completan con la naturaleza.

Y justamente allí es donde la artista plástica creó diversas esculturas de hielo, algunas puras y otras combinadas con jarilla y vidrio. «Fue una idea que surgió naturalmente por las actividades cotidianas de vivir y trabajar en la montaña en invierno, sentir el frío y ver el agua congelarse. El tiempo detenido, fue un accidente, estaba todo absolutamente congelado y debí sacar agua de un tanque de almacenamiento, y allí estaba, el material que me permitiría la expresión, atravesado por los rayos de sol, manifestando el milagro de las mutaciones. Fui feliz, y todo cobró sentido», revela.

Las esculturas de hielo están enmarcadas dentro del movimiento artístico del «Land Art» -o arte de la tierra- en el que se trabaja con obras que son parte del paisaje o que están hechas de materiales naturales; éstas son mayormente efímeras y su punto central es el paisaje y la naturaleza.

Por esto es que Marañón siempre está receptiva a lo que la naturaleza le brinda para crear: «Es una técnica muy suave y a la vez es muy dinámica. El trabajo con hielo es para mí como modelar la vida, verla desaparecer en vapor, y unirse en una danza con el aire y el sol, me remite a lo efímero de la presencia. Es una experiencia hermosa, un elemento que manifiesta la vida misma, la transformación».

En cuanto al proceso de armado de su obra, cuenta: «Es similar a otras técnicas, utilizo moldes, al anochecer los lleno de agua y el frío de la noche se encarga de la labor. A la mañana los reviso antes de desmoldar y doy algunos retoques que crea necesarios. Instalo las esculturas y las filmo y fotografío en el proceso de deshielo, siendo este soporte tecnológico el testigo final de la escultura para el registro».

¿Cómo fue trabajar hielo bajo el sol de Uspallata? 

El sol es un factor detonante del proceso de transformación pero de todas maneras no intento detener el proceso de deshielo, la cámara guarda los registros, eso es muy hermoso, es romper un poco con mis límites de control frente a la obra y su trascendencia en el tiempo, se escapa a mis manos y eso es lo que amo de esta forma de Land Ar.

¿Por qué la combinación con jarilla y vidrio? 

El vidrio y la jarilla son materiales que dan aportes estéticos y conceptuales, me ayudan a llegar a lo que quiero expresar, integro dentro del hielo formas y elementos que quedan atrapadas pero que a su vez están vivas y el agua las sigue alimentando.

 

Gentileza fotos: Yamila Marañón

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