Tapices y joyas, son el resultado y la manera que tiene Mariana para materializar sentimientos y emociones.

Para Mariana Trípoli su infancia fue una etapa importante en su desarrollo artístico. Hechos aislados pero con un punto en común la formaron como artista. «Si bien en mi casa no habitaba el arte, junto a uno de mis hermanos que era medio bohemio solíamos crear y recrear en nuestros tiempo libre. Éramos inquietos. Me acuerdo que una vez me hizo una pulsera con un pedazo de madera y clavos», recuerda Mariana. «En el colegio mi materia preferida era Plástica, esperaba el verano para poder plasmar todo lo que aprendía», dice la hacedora, quien  -como piezas de rompecabezas- relata su vida de artista.

Profesora de inglés de profesión, un día caminando por la ciudad de Buenos Aires, donde residió unos años, se dio cuenta de que lo que estaba haciendo no la hacía feliz. «Me replanteé todo lo que estaba haciendo profesionalmente y me di cuenta que no me despertaba nada comparado con todo lo que veía y se podía hacer a en el arte. Ahí fue cuando me hizo el click.» Al poco tiempo volvió a Mendoza donde vive con su familia y se dedi por completo a crear tapices y joyas.

¿Sos autodidacta?

Sí, pero he hecho cursos, he tomado clases. Siempre me gustó el arte, desde chica. Son esas cosas que después las descubrís con los años. Empecé con las hermanas Pascual, fueron de gran ayuda, muy generosas con su conocimiento. Eso fue una manera de estar en contacto con lo que yo quería hacer.

Con entusiasmo nos cuenta cómo su carrera la ayudó a pensar el arte desde otra perspectiva: «Haber estudiado un idioma en su totalidad fue y es un complemento, porque te enseña a pensar y a desarrollar ideas. Esto no es ajeno al arte…todas esas ideas después hay que plasmarlas en algún lugar. En mi caso en un tapiz o en una joya.»

¿Qué representan tus obras?

Mis obras están concentradas en mis sensaciones, la naturaleza tiene un protagonismo importante pero no lo es todo. Es arte que fluye. Trabajo un tapiz sobre la mesa, no utilizo bastidor, eso también influye en el proceso de las obras.

Utilizo hilos, metales, fieltro, arpilleras de todo tipo que me encantan porque tienen el valor del trabajo. La trama que de la arpillera se ve, y eso para mi es como la vida. A partir de la nada son hilos que se entrecruzan y crean algo.

Alpaca y cobre son materiales que se observan en sus obras. Para Mariana todos tienen vida. Todos le generan sensaciones distintas que canaliza en sus obras.

Durante los primeros meses de este 2019 expondrá en el Hotel Intercontinental. A su vez está formando parte de una iniciativa que se llama DespertArte, un proyecto de Jose Bahamonde, en el que si se vende alguna obra, el 15% es para comprar materiales de arte para escuelas más necesitadas.

Para conocer la obra de Mariana Trípoli podes seguirla en Instagram como: marianatripoliarte / marianatripolijoyas