Proyectado por el mítico Carlos Agote a principios del Siglo XX, recuperó su cúpula y volvió al glamour afrancesado de los años 20. Convertido de banco a galería de arte, se llamará Eliana Molinelli, en homenaje a la artista que luchó por la paz. El viernes abre sus puertas.

El viernes 22 de noviembre reabre sus puertas el Espacio Contemporáneo de Arte Moderno, en uno de los edificios más bellos que quedan en pie en Mendoza, símbolo de una belle époque en la que florecieron los palacios afrancesados en Argentina. La cúpula, restaurada a su dibujo original, albergará un museo y galería que inaugura con una muestra de arte figurativo de 65 creadores de todo el país y de Chile.

La sala se llama Eliana Molinelli, en honor a esa mujer que luchó por la paz, que enseñó, que dejó huella en los espacios públicos y que militó con su arte. Y tiene doce salas que reafirman que Mendoza es un semillero de artistas visuales: llevan los nombres Luis Quesada, José Scacco, Marcelo Santangello, Roberto Azzoni, Orlando Pardo, Sara Rosales, Selva Vega, Ángel Gil, José Bermúdez, Antonio Sarelli, Raúl Castromán y Dardo Retamozza.

Abierto al público y con una cúpula de Scafati

El espacio dará la bienvenida con una obra de Molinelli, la artista que trasformó armas en esculturas. Pero además se verá el colorido mural de Florencia Scafati, que pasó horas y horas trabajando sobre un andamio a siete metros de altura, cual Michelangelo en la Capilla Sixtina, a veces acostada boca arriba, a veces en posiciones difíciles para el cuerpo.

«La idea es mostrar unas mujeres sumergidas en el agua, como metáfora del despertar de las mujeres, despertar de etapas en las que hemos estado sumergidas y ocultas», aseguró la artista.

«La intención de este encuentro, fundamentalmente, más allá de la muestra en sí, es la participación de muchos artistas, que de manera colectiva estén celebrando esta gran alegría que tenemos con la puesta en valor del Espacio Contemporáneos de Arte. La inauguración será abierta al público», dijo la a coordinadora del ECA, María Laura Tinte.

Los artesanos y los vitrales

La cúpula central de aquel Banco Mendoza llevaba cristales que ya no se fabrican. Con el incendio de 2017, el 90% de los vitrales que coronan la sala octogonal se perdieron. Fue una familia de artesanos, representada por Félix Bunge, la que logró devolverle su fisonomía original.

«Casi todo este gran vitral de la cúpula se hizo en Buenos Aires y una parte de realizó aquí», explicó Agustín Bunge en una recorrida con fotógrafos y periodistas. Algunos cristales, cuyos colores casi ya no se consiguen en el mundo, debieron ser importados.

La familia Bunge, integrada por Félix, su mujer Alejandrina Torres Verdaguer y sus hijos Octavio y Agustín, son reconocidos artesanos encargados, entre otras cosas, de restaurar la Catedral de La Plata y el Congreso de la Nación.

Eliana Molineli, presente

El espacio entero lleva el nombre de Eliana, una artista comprometida con los derechos humanos, la paz y la justicia social.

Reconocida por Manos anónimas, la escultura que hizo con el metal derretido de armas de fuego, también dejó su huella en los murales de la Plaza Independencia, el bronce que realizó para el Área Fundacional de la Plaza Pedro del Castillo y Desarme, ubicada en el hall de entrada del auditorio Ángel Bustelo.

«Es un sentido homenaje que hacemos desde la Secretaría de Cultura a una artista que le ha dado mucho a Mendoza. Hacemos un agradecimiento a su familia, a sus hijas, que han donado la obra de recepción, que va a estar al ingreso a este edificio», dijo el Secretario de Cultura, Diego Gareca.

Fotos: Gentileza Flor Scafati y Secretaría de Cultura