Padre e hijo comparten la misma vocación por el arte y este sábado inauguran una muestra conjunta en Bodega Trivento, dentro del ciclo itinerante MovArt. 

Un día un tanto gris. Música clásica instrumental de fondo en el taller de los Delhez. Calma para hablar del arte. Pasión por compartirlo. Diversión a la hora de crearlo.

Cristian e Iván Delhez nos abrieron las puertas de su mundo creativo para mostrarnos que ellos se divierten con todo lo que encuentran a su alrededor. Para ellos el arte es un juego, en el que ensamblan cada cosita que ven «por ahí» con las ideas que sus manos convierten en objetos. 

 

Padre e hijo son los protagonistas de la nueva muestra en Trivento, la tercera que une a dos generaciones de la misma familia y la primera en la que ambos estarán in situ. Ya pasaron por el ciclo Eliana Molinelli y Tania Driban Molinelli, Roberto y Fernando Rosas.

Y en esta oportunidad, los Delhez presentarán su muestra «Astillas en juego», en la que el público podrá interactuar con el arte. Habrá obra independiente de cada uno de ellos y también, juegos hechos individualmente y en conjunto. «Uno ayuda al otro permanentemente», comenta Cristian.

«Es una invitación al público a que se atreva a tocar, mover y a jugar. La idea es que la gente se divierta con los juegos que proponemos y que pueda observar lo que nos divierte todos los días», comenta Iván y suma: «Me pareció divertido hacer co-producciones con mi viejo, y mostrar cómo yo lo aprovecho a él». «Y yo a él», remata el padre.

¿Cómo surge la idea exponer juegos?

C: Es que vivimos jugando acá… Yo me inspiro mucho en mi nieta, la hija de Iván, que es una hacedora constante, ella va caminando, encuentra una hojita y un palito y crea algo. Es ahí cuando tomo consciencia que yo lo he hecho durante toda mi vida, incentivado por mi viejo (Víctor Delhez) e Iván lo mismo. Los Delhez somos de estar constantemente jugando. Nos divertimos con objetos y los convertimos en objetos artísticos. Hay trabajos hechos con los restos de saquitos de té, papel higiénico y recortes de carpintería, por ejemplo.

I: Es la educación que él recibió y que me transmite a mí y yo a mis hijos. Ese jugar con el arte, siempre sabiendo dónde está uno parado, con la seriedad que merece.

 

 

Con ese ida y vuelta entre los artistas se dio todo el recorrido por sus lugares, por sus mundillos donde crean arte y donde hay piezas incompletas que serán parte de esta muestra en Trivento. «Hay mucho en proceso todavía porque la mayoría de lo que se verá se ha realizado especialmente para la ocasión. El artista es el que está todo el día en actividad, el que produce constantemente, el que va pensando, el que camina y ve elementos donde observa aspectos diferentes», comparten.

Desde el lunes 28 de octubre se verán esculturas, grabados, dibujos, rompecabezas, ajedrez, test de memoria, tangram, «muchos juegos de ingenio; de todo un poco». «Si hay algo que va a caracterizar esta muestra, es que será lúdica, didáctica y cinética. Hay muchas cosas que se modifican permanentemente en la misma exposición ya que los juegos tradicionales se verán ‘manchados’ con arte», comenta Iván.

¿Llevan tiempo pensándola?

I: Hace tiempo que venimos con esta idea de hacer una muestra más lúdica, una muestra juntos. Hemos expuesto varias veces juntos, en colectivos, pero ésta es la primera ensamblada, con lo mío, lo de él y los nuestro. Hay un intercambio constante, nos damos una mano y ambos sumamos en las obras del otro.

Entre mates cebados por Cristian -en un frasco de yogurt de vidrio intervenido con alambre por él mismo- reflexiona: «Arte es lo que emociona y lo que uno crea y encuentra, nosotros no descubrimos nada…El contacto con el arte son momentos de alegría; el arte es un punto donde encontramos esa felicidad. Aquel que ve obras, se proporciona a sí mismo momentos de felicidad». 

A lo que su hijo le agrega: «Si algo lo caracteriza a él es que no se guarda nada, ni técnicas ni lo que logra sino todo lo contrario, lo entrega para que evolucione con alguien más y así no se aburre».

Muestra de Cristian e Iván Delhez titulada «Astillas en juego» del ciclo itinerante, MovArt. Del 28 de octubre al 10 de enero de 2020. En el Espacio de Arte de Bodega Trivento, ubicada en Ruta Provincial 60 y Jerónimo Ruiz, Rusell, Maipú.