La artista mendocina Angie Villé presenta hasta fin de mes las obras de «Panic Attack» en la Galería Santángelo

Después de varios intentos fallidos y dos embarazos más tarde, la artista visual mendocina Angie Villé pudo finalmente desempolvar sus mujeres inquietas, víctimas del temor y sus manifestaciones. Así es como hasta fin de mes, la Galería Santángelo exhibe las 21 obras, entre pinturas, dibujos y objetos intervenidos, que conforman la muestra «Panic Attack. El desasogiego de las musas», una serie en la que retoma las «deidades» pintadas por grandes maestros de la historia del arte desde una visión contemporánea.

En este repaso de imágenes aparecen, entre otras, la imponente Venus de Botticelli con lágrimas en los ojos o vuelta minotauro; también La joven de la perla, de Vermeer, o el tributo a Marilyn Monroe que en su momento materializó Andy Warhol. En todos los casos, Angie se propuso buscar y encontrar lo siniestro: «Si bien está lo bello desde un punto de vista estético, hay en ellas nuevos elementos vinculados a la extrañeza y el misterio, que permiten reflexionar sobre otras cosas», comparte.

Formada desde la adolescencia en el arte, primero en el taller de José Bermúdez, descubrió que quería hacer eso por el resto de sus días. Así es como después de un año de puro desencanto en la carrera de abogacía, ingresó en la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo, de donde resultó abanderada. Tiempo más tarde se especializó en la Universidad de Guanajuato gracias a una beca que obtuvo, y en la Alianza Francesa de esa ciudad se dio el gusto de exponer Huesos, una serie de pinturas y esculturas realizadas con vértebras, coxis y restos óseos que encontró en la montaña.

«Me encanta explorar técnicas, acudir a pasteles, acrílicos, óleos, intervenir objetos, hacer collage… Las herramientas no me limitan; cada una tiene su lenguaje y su impronta y me sirvo de ellas para darle forma a mi obra, que está atravesada por lo humano con algunas reminiscencias a la historia del arte. Soy optimista y eso se traduce en lo que hago. Cuando se cierra una puerta, se abre otra y en el caso de Panic Attack, si bien yo no he tenido ataques de pánico, conozco a un montón de personas que sí y creo que tiene que ver con las exigencias físicas y mentales del mundo en el que vivimos; en ese sentido juego con la ironía».

Positiva y alegre, Angie es también inquieta y durante tres años, de 2011 a 2014, abrazó el desafío de gestionar de forma autónoma el espacio de arte Pakidermo, un atelier abierto al público en el que se propiciaron encuentros de formación, charlas, talleres y exposiciones. Muchas de sus obras que han sido parte de muestras individuales y colectivas integran colecciones privadas de Argentina, Chile, Perú, España, México, Francia o Estados Unidos.

Panic Attack. El desasosiego de las musas permanece abierta hasta el 30 de abril en Galería Santángelo, Olascoaga 632 de Ciudad. La exposición puede visitarse de martes a viernes de 10 a 12.30 y de 16.30 a 20.30 hs. Para conocer más sobre esta artista, www.angieville.com.ar
  • Angie Villé

    Que linda nota! Gracias Andrea Calderón