El Gran Hotel de Luján de Cuyo fue el sitio elegido para realizar algunas escenas de la película y recibir a parte del equipo de trabajo que llegó desde Buenos Aires.

Es el último día de rodaje de la película «El robo del siglo» y el actor Diego Peretti manifiesta su cansancio este martes vuelto noche en el Gran Hotel Potrerillos. Las instalaciones del edificio hospedan a parte del equipo en la instancia previa a la posproducción y aparecen, también, en la historia que tuvo a Mendoza como sitio para realizar algunas de las tomas finales.

Peretti está agotado, y las preguntas acerca de su personaje y el hecho delictivo que lleva el nombre del largometraje -en referencia al asalto millonario de la sucursal del Banco Río en Acassuso, en 2006-, lo abruman. Luego de algunas entrevistas breves, el actor toma unos cuatro libros que lleva bajo el brazo y pronto decide retirarse a descansar.

«A Mendoza he venido varias veces y me encanta. Haber filmado en Potrerillos ha sido maravilloso. La verdad es que durante el rodaje de una película, las jornadas son bastante intensas y queda poco tiempo para salir a pasear, conocer restaurantes o compartir un vino. Igualmente no le presto mucha atención a la comida: sólo para recargar energías. Esta vez coincidió el rodaje con la presentación de «Los vecinos de arriba» en el Teatro Mendoza. Tengo la suerte de hacer lo que me gusta y mi deseo es seguir haciendo esto hasta que me dé el cuerpo», dice el actor, protagonista de tantas películas y éxitos televisivos, además de ser conocido por su formación como psiquiatra.

Dirigida por Ariel Winograd, «El robo del siglo» tiene fecha de estreno a principios de 2020 y es protagonizada por Guillermo Francella, Diego Peretti, Luis Luque, Pablo Rago, Rafael Ferro y Mariano Argento. El film relata la historia de los seis ladrones que hace trece años vaciaron 145 cajas de seguridad de un banco de la provincia de Buenos Aires y huyeron más tarde por un túnel, a bordo de lanchas inflables. Hace seis años el director rodó en Mendoza «Vino para robar» y se manifiesta como un enamorado de nuestros paisajes. En esta visita, la producción contó con el auspicio del clúster audiovisual Film Andes y la productora Oeste Films.

«Parte de la historia que filmamos acá tiene que ver con la trama de uno de los personajes, el de Diego Peretti, que luego del robo asiste a un retiro en San Juan. En un momento surgió la idea de realizarlo aquí y no lo dudamos. Tratamos de ser lo más fiel que pudimos a la historia, pero nos ganó Mendoza», comparte Winograd. «Es una película que muchos ya saben cómo terminó porque conocen la historia, entonces el desafío fue contar los detalles con elementos, también de comedia, más allá de ser una caper movie (o película de atracos)», agrega el director.

«El momento de mayor tensión durante el rodaje fue cuando tuvimos que cortar la Avenida del Libertador para que entrara el Grupo Halcón (encargado de negociar). Se nos iba la luz, había que romper vidrios y unos catorce móviles de policía en set para hacer el trabajo en una toma», explica el también guionista y productor, que lejos de tener un proyecto próximo en mente, deposita todos sus esfuerzos en este estreno que promete.

Fotos: Gentileza Film Andes